El palacio suizo donde queda guardado el Acuerdo final de Paz

La medida hace parte de las formalidades legales para que el documento tenga efectos jurídicos a la luz de los Acuerdos de Ginebra sobre conflictos.

En una de las alas de este edificio, donde ejerce el Consejo Federal Suizo, quedará el original principal que certifica la paz entre gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc. / Cortesía Parliamentary Services, 2007- Swiss Parliament.

Desde hoy el original principal, aunque se suscribieron siete para las partes, del Acuerdo Final entre el Gobierno y las Farc quedará bajo custodia del gobierno de Suiza en esta dirección: Bundesplatz 3, 3005, Berna, Suiza. Es la sede del Palacio Federal de ese país y se envía allí no sólo de manera simbólica, sino para que quede cobijado por las normas de los Convenios de Ginebra sobre resolución de conflictos.

Eso se había previsto desde mayo pasado y ahora los delegados de Suiza para las negociaciones de paz llevarán el documento a la sede del gobierno, de la Asamblea Federal de Suiza, del Consejo Nacional de Suiza y del Consejo de los Estados, en la Plaza Federal de Berna.

Es un edificio diseñado por el arquitecto Hans Wilhelm Auer, inaugurado el 1° de abril de 1902 después de ocho años de trabajo y una inversión de más de 7 millones de francos y ocupa un espacio de 3.742 metros cuadrados, con vista al famoso río Aar. La más reciente restauración y remodelación del Palacio federal se inauguró el 21 de noviembre de 2008.

Como se sabe, Suiza ha sido uno de los países facilitadores de las negociaciones de paz desde el gobierno de Andrés Pastrana y ha mantenido su apoyo incondicional y respetando siempre la confidencialidad de los procesos.

El pasado 3 de agosto Johann Schneider-Ammann, presidente del Consejo Federal Suizo, se reunió con el presidente Juan Manuel Santos para ultimar detalles de lo que se venía en cuanto a la formalización ante la comunidad internacional del acuerdo gobierno-Farc. Suiza ya había anunciado el aporte de 22 millones de dólares para financiar la primera fase del posconflicto.