El primer día del cese el fuego bilateral

La Fuerza Pública suspendió sus actividades ofensivas y se comprometió a no realizar movimientos militares en zonas de concentración. Las Farc se preparan para desplazarse hacia zonas veredales.

Desde las cero horas del lunes se inició el cese del fuego y las hostilidades bilateral y definitivo, que en la práctica significa el silencio de los fusiles. / Archivo
Desde las cero horas del lunes se inició el cese del fuego y las hostilidades bilateral y definitivo, que en la práctica significa el silencio de los fusiles. / Archivo

Con el objetivo de cumplir la promesa de que el plebiscito no será una campaña política aupada con fusiles, desde ayer a la medianoche, el Gobierno y las Farc iniciaron la aplicación del cese bilateral y definitivo del fuego y las hostilidades. Un acto con el que terminan 52 años de confrontación armada. “La paz será la victoria y por fortuna lo hemos conseguido. Gracias, soldados de la patria, policías de la patria y comandantes. Esta paz que comienza con este cese el fuego es la paz de ustedes, es la victoria de ustedes”, expresó ayer el presidente Juan Manuel Santos, en la inauguración del nuevo Centro de Rehabilitación Inclusiva en Bogotá.

Los detalles de cómo funcionará esta nueva fase del proceso de paz con la guerrilla los dio el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien fue enfático en que el Gobierno y las Farc acordaron unos estrictos protocolos de seguridad que garantizan que, a partir de este lunes, los fusiles callaron para siempre en Colombia. “Aquí hay una planificación de años que están plasmados en unos documentos que ya son conocidos por la opinión pública”, expresó Villegas.

Según el jefe de la cartera de Defensa, la Fuerza Pública cumplirá con sus compromisos, los cuales incluyen suspender las operaciones militares contra las Farc, no efectuar operaciones militares en las 28 zonas veredales transitorias o campamentos de tránsito de las Farc y garantizar la seguridad de todas las estructuras de la guerrilla en sus movimientos y desplazamientos.

En respuesta, las Farc suspendieron las acciones ofensivas y defensivas, se comprometieron a no realizar actividades ilícitas y emprendieron un proceso de reagrupamiento en zonas específicas para permitir el monitoreo del cese e iniciar el traslado a las zonas de concentración pactadas.

Al tiempo, el Ejecutivo pidió a la Misión Especial de Verificación de la ONU acelerar los preparativos para dar formalmente inicio al monitoreo y la verificación del cese el fuego bilateral. En este sentido, el comandante de las Fuerzas Militares, general Juan Pablo Rodríguez, detalló que las Farc iniciaron un proceso de reagrupamiento de sus comisiones, misiones y unidades tácticas de combate. Ahora establecerán las rutas de desplazamiento para que, con el acompañamiento del Gobierno y la Cruz Roja Internacional, se trasladen a los puntos donde iniciarán el proceso de dejación de armas y reinserción a la vida civil.

“El ‘Día F’ fue el 24 de agosto, cuando se firmó el anuncio del acuerdo. El despliegue de las sedes regionales será el 8 de septiembre, y en ese momento también se dará el inicio del desplazamiento de las Farc hacia las áreas de agrupamiento. Después, entre el 13 y el 19 de septiembre, se dará la última conferencia de las Farc. El 20 de septiembre será la toma del Plan Democracia para garantizar la transparencia en la votación del plebiscito. Entre el 23 y el 26 de septiembre viene la firma del acuerdo final y luego la entrega de coordenadas en zonas veredales donde se concentrarán las Farc”, explicó Rodríguez.

Al respecto, el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, también ofreció una explicación y señaló que, desde la semana pasada, las Farc empezaron un “preagrupamiento” “en el que recogen todas sus unidades en unos puntos y las coordenadas de esos puntos serán entregadas a las Naciones Unidas para que tengamos plenas garantías para lo que será este período de la campaña al plebiscito”.

Jaramillo enfatizó que “las Farc ya habían comenzado a desplazarse hacia las zonas”, proceso que está regido por los protocolos pactados en La Habana, los cuales rigen desde ayer hasta el plebiscito “y que incluyen el cumplimiento desde las cero horas del 29 de agosto de todas las reglas del cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo”. Entre estas se destacan suspender toda actividad que afecte a la población civil y la prohibición de cualquier actividad de financiación ilícita.

Es por esto que el ministro de Defensa ha insistido en que, en cuanto al inicio del cese el fuego bilateral, no hay nada improvisado y cada minuto de ese proceso ha sido meticulosamente diseñado. Una planeación que quizá recurrió a la experiencia de la tregua a mediados de los años 80 entre los diferentes grupos guerrilleros y el gobierno de Belisario Betancur. Proceso que fracasó por la ausencia de garantías de seguridad para quienes buscaban dejar las armas y, sobre todo, por la carencia de un sistema de verificación y monitoreo confiable e independiente.