Empezó el pacto nacional por la paz

Una intensa jornada de diálogos vivió ayer el presidente Juan Manuel Santos con los voceros del No para buscar una salida al limbo en que quedó el acuerdo final de paz entre el Gobierno y las Farc.

Tuvieron que pasar casi seis años para que la cita se cumpliera. Un encuentro histórico antecedido por un sinfín de reclamos, pullas, mensajes sin respuesta y desplantes de parte y parte. Pero finalmente, ayer, en la Casa de Nariño, el expresidente Álvaro Uribe y el presidente Juan Manuel Santos se sentaron cara a cara, acompañados de sus principales asesores, para zanjar diferencias y buscar una pronta salida a la incertidumbre en que quedó el acuerdo final de paz entre el Gobierno y las Farc, luego de la derrota del Sí en el plebiscito refrendatorio realizado el pasado domingo. (Lea: Uribe mantuvo sus peticiones tras reunión con el presidente Santos)

Un encuentro que responde —en buena parte— a las múltiples peticiones y llamados que se hicieron desde diversos sectores políticos y desde la sociedad civil para delinear con urgencia una estrategia que incluya las propuestas de los contradictores de los acuerdos que lideraron la campaña del No para la refrendación del Acuerdo Final, y ayude a retomar el camino del diálogo para que no se pierda lo andado durante los últimos cuatros años de negociaciones. Por eso el presidente Santos convocó a todas las fuerzas políticas a un pacto nacional que permita que la reconciliación sea un proyecto de nación, en el que se desdibujen las fronteras políticas e ideológicas que se han construido alrededor de líderes y proyectos políticos. (“La paz de Colombia está cerca y la vamos a alcanzar”: Santos)

La primera reunión la sostuvo el jefe de Estado, a solas, con el expresidente Andrés Pastrana, quien ha sido un crítico constante de los pactos alcanzados en la mesa de diálogos de La Habana. Una cita que, según destacó el mismo Pastrana, fue productiva para entender que existen muchos puntos que se pueden rescatar de lo consignado en el Acuerdo Final. (Lea: Pastrana, promotor del No, pidió a Santos activar de inmediato las zonas de concentración)

“Hay cosas que se pueden implementar y nuevas propuestas que nosotros podemos hacer frente a temas que han sido de conocimiento público”, manifestó el exmandatario al señalar que nunca antes un presidente de Colombia había contado con tanto respaldo como el que tiene hoy Santos, pues la paz sigue siendo un anhelo de todo el país. (Vea: El detrás de cámara del encuentro entre Santos, Uribe, Ordóñez y Pastrana)

Para el líder conservador, los resultados del plebiscito el pasado domingo crearon una ventana de oportunidad, pues el país se encuentra más unido que antes y por eso se debe aprovechar la coyuntura y tomar decisiones urgentes como la de activar las zonas de concentración de las Farc. “Eso es importante, porque con la verificación de Naciones Unidas y la protección de los militares, los guerrilleros van a tener la tranquilidad de que vamos a avanzar en este proceso”, precisó.

Pero, más allá de los puntos de encuentro, existen profundas diferencias entre los representantes del No y el presidente Santos. Por ejemplo, aún no se tiene claridad sobre cuál es el candado jurídico que le dará vigencia a lo negociado en La Habana entre gobierno y Farc. De hecho, según el exprocurador Alejandro Ordóñez, el acuerdo es inexistente jurídicamente.

Ordóñez llegó a la Casa de Nariño para la cita mas trascendental del día, el encuentro Santos-Uribe, que más que un cara a cara se convirtió en una reunión de equipos de trabajo. Por el lado del jefe de Estado hacían presencia la canciller, María Ángela Holguín; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y el de Defensa, Luis Carlos Villegas, así como los negociadores Óscar Naranjo, Jorge Enrique Mora, Gonzalo Restrepo, Roy Barreras y Frank Pearl, entre otros.

A su vez, al expresidente Álvaro Uribe lo acompañaron Carlos Holmes Trujillo, Iván Duque, Óscar Iván Zuluaga, César Castellanos, el exprocurador Alejandro Ordóñez, Paloma Valencia, Marta Lucía Ramírez, Rubén Darío Molano y el general (r) Héctor Fabio Velasco. La reunión se prolongó por tres horas y media.

Posteriormente, los voceros del No se reunieron por separado para elaborar algunas conclusiones del encuentro y ofrecer declaraciones a la prensa. El primero en salir fue el expresidente Álvaro Uribe, quien agradeció al presidente su disposición al diálogo y consideró que el encuentro había sido fructífero e importante. Para el senador del Centro Democrático, “esta nueva etapa” del proceso de paz implicará que sus proposiciones iniciales deberán ser incluidas en el acuerdo final de paz con las Farc.

“Manifestamos ajustes y proposiciones iniciales que deberán introducirse a los textos de La Habana para buscar un nuevo acuerdo de paz que vincule a la totalidad de los colombianos. El presidente de la República expresó voluntad para lograrlo. El proceso debe adelantarse con ausencia de violencia. A las dificultades que se derivan de las hectáreas de coca, del Eln, las bandas criminales, el microtráfico, la extorsión, no se debe agregar un nuevo motivo de violencia”, expresó el exmandatario.

De igual forma, Uribe reiteró la necesidad de que las Farc cesen todas sus actividades delictivas, a cambio de que sus integrantes gocen de una efectiva protección.

“Expresamos al Gobierno soluciones jurídicas y económicas vinculadas a la eliminación del narcotráfico, que sean inmediatas para los guerrilleros rasos no incursos en delitos de lesa humanidad. Pedimos a las Naciones Unidas que acompañen esta nueva etapa de la democracia colombiana, porque el resultado del domingo rechazó los acuerdos, pero reafirmó el deseo unánime de paz. Pedimos comprensión y apoyo de la comunidad internacional. Es mejor la paz para todos los colombianos que un acuerdo débil para la mitad de los ciudadanos”, puntualizó.

El expresidente también pidió al Gobierno que los acuerdos no sean asimilados a un tratado internacional ni a un acuerdo especial, así como que se avance en el impulso de un alivio judicial, por intermedio de las instituciones, a los integrantes de las Fuerzas Armadas. “Hemos reiterado las preocupaciones por la impunidad total, la elegibilidad política de personas responsables de delitos de lesa humanidad, por los secuestrados de quien nada se sabe, por los miles de niños reclutados”, concluyó.

Por su parte, el presidente Santos reiteró que, como responsable del orden público, prorrogó el cese el fuego bilateral. De igual modo explicó que abrió espacios de diálogo con los otros voceros del No para escuchar sus propuestas de ajuste a los acuerdo de paz. En tal sentido, luego del encuentro con Pastrana, se formalizó a Camilo Gómez como interlocutor.

En cuanto al encuentro con Uribe, Santos expresó que después de cuatro horas de escuchar sus inquietudes se acordó seguir con los encuentros, y sostuvo que, con este nuevo panorama, “estamos muy cerca de conseguir la paz para Colombia”. Con un mensaje adicional: deponer los antagonismos y perseverar en la consecución de un acuerdo final de paz que involucre a toda la ciudadanía.

Con este primer encuentro se dio inicio al pacto nacional por la paz. Hoy los debates continúan en la Casa de Nariño, entre delegados del Gobierno y representantes del No. Y aunque aún no hay claridad sobre cómo se desempantanará el acuerdo final de paz, para que se inicie la fase de implementación de lo pactado, es claro que las fuerzas políticas del país han encontrado un punto de encuentro que quizás permita que el acuerdo de paz con las Farc cuente con el respaldo de las mayorías en el país.

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