Españoles habían sido secuestrados por delincuencia común

Mientras la policía colombiana rescató a Ángel Sánchez Fernández y María Concepción Marlaska Sedano, la española detuvo a dos empresarios que pretendían cobrar la liberación.

Los ciudadanos españoles María Concepción Marlaska y Ángel Sánchez Fernández llegan al aeropuerto militar de Catam en Bogotá.
Los ciudadanos españoles María Concepción Marlaska y Ángel Sánchez Fernández llegan al aeropuerto militar de Catam en Bogotá.Efe

Los españoles Ángel Sánchez Fernández y María Concepción Marlaska Sedano, rescatados este sábado por la policía tras pasar casi un mes secuestrados, llegaron en avión a Bogotá y fueron trasladados de inmediato a un hospital para exámenes médicos.

Sánchez Fernández, de 49 años, y Marlaska Sedano, de 43, que aparentan buen estado, saludaron a la distancia a los periodistas al bajar del avión de la Policía de Colombia en la base antinarcóticos de esa institución en Bogotá. 

Los dos turistas españoles no hicieron ninguna declaración a la prensa a su llegada a la capital.

Un equipo de médicos los recibió al pie de la escalerilla del avión y luego ambos subieron a sendas ambulancias, una de las cuales abordó como acompañante el embajador de España en Colombia, Nicolás Martín Cinto.

Sánchez Fernández vestía un pantalón corto y camisa de camuflaje, mientras que Marlaska Sedano llevaba un vestido rojo de la etnia wayuu, que habita en el caribeño departamento de La Guajira, donde ambos fueron secuestrados el pasado 17 de mayo.

Los dos llevaban también chalecos antibalas del Gaula, la unidad antisecuestro de la Policía Nacional que los rescató en la madrugada de este sábado en una zona rural del municipio de Maicao, cerca de la frontera con Venezuela.

El coronel Elber Velasco Garvito, comandante de la Policía del departamento de La Guajira, comentó "Ángel nos contó que lo mantenían encadenado. A la señora Marlaska sólo al principio del secuestro".

Los dos españoles fueron secuestrados al parecer por delincuentes comunes cuando se dirigían en automóvil hacia el turístico Cabo de la Vela (La Guajira) en el extremo norte de Colombia.

Por otro lado, la Policía española detuvo en Madrid a dos empresarios, uno de nacionalidad española y el otro de origen sirio, que iban a tramitar el cobro del rescate.