Esta es la agenda con la que negociarán el Gobierno y el ELN

Participación de la Sociedad, democracia para la paz, transformaciones para la paz, víctimas, fin del conflicto armado e implementación son los seis temas de la agenda a negociar con esa guerrilla.

Archivo El Espectador

El 30 de marzo pasado, desde Caracas (Venezuela), Frank Pearl como jefe de la delegación del Gobierno y Eliécer Chamorro Acosta, alias “Antonio García” como jefe de la delegación del Ejército de Liberación Nacional (ELN), anunciaron públicamente los puntos de la agenda a negociar para buscar un acuerdo que permita poner fin a la confrontación armada.

Según dicho anuncio, las conversaciones en la fase pública se desarrollarán principalmente en Ecuador, aunque también habrá sesiones en Venezuela, Chile, Brasil y Cuba países que, junto a Noruega, actuarán como garantes del proceso. 

Las delegaciones  de Gobierno y guerrilla estarán integradas por 30 personas y en las sesiones podrán participar máximo 10 por cada parte (5 principales y 5 suplentes). La mesa tendrá sus propios canales de comunicación y habrá comunicados conjuntos al final de cada ciclo cuando se considere conveniente. Aun así, la confidencialidad será el común denominador en el transcurso del proceso.

En el llamado “Acuerdo de Diálogos para la Paz de Colombia entre el Gobierno  y el ELN”, las partes señalan que el objetivo final es “ponerle fin al conflicto armado, erradicar la violencia de la política, ubicando en el centro el tratamiento a la situación de las víctimas, y avanzar hacia la reconciliación nacional mediante la activa participación de la sociedad en la construcción de la paz estable y duradera”.

Los seis puntos de la agenda a negociar son:

1-  Participación de la sociedad en la construcción de la paz

Se podría decir que es el eje principal del proceso y la idea es que esa participación se dé en función de iniciativas y propuestas que hagan viable la paz. Esos planteamientos tienen que ser sobre los temas de la agenda.

2- Democracia para la paz

Apunta a la realización de un debate que permita examinar la participación y las decisiones de los colombianos en los problemas que los afectan y la manera como se tratan los conflictos, en aras de la construcción de la paz. Se plantea, además, hacer una revisión sobre el marco normativo y las garantías para la manifestación pública, y el tratamiento de la situación jurídica de los sindicatos y condenados por actos en el desarrollo de la movilización social.

3- Transformaciones para la paz

A partir de las propuestas de los ciudadanos, Gobierno y ELN se comprometen a plantear y desarrollar programas transformadores para superar la pobreza, la exclusión social, la corrupción y la degradación ambiental, en busca de una verdadera equidad. Y se buscaría la creación de planes alternativos integrales con enfoque territorial, que den opciones económicas y productivas que beneficien a las comunidades.

4- Víctimas

Hay consenso en que la construcción de una paz estable y duradera solo será posible si hay reconocimiento a las víctimas y sus derechos, con base en verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición y no olvido. “El conjunto de estos elementos fundamentan el perdón y proyectan el proceso de reconciliación”.

5- Fin del conflicto armado

Se trata del punto que pone sobre la mesa la definición de la situación jurídica de los integrantes del ELN, las condiciones y garantías de  seguridad y la posibilidad para el ejercicio de la política, ya como un movimiento o partido legal. También abordará lo concerniente a la privación de la libertad de los miembros de esa guerrilla procesados o condenados (indulto y amnistía) y el esclarecimiento del fenómeno del paramilitarismo. Y, por supuesto, se incluye aquí el cese al fuego bilateral, la dejación de armas y los actos humanitarios que sirven para construir confianza, como por ejemplo el desminado o la entrega de información sobre desaparecidos.

Según aclaró el presidente Juan Manuel Santos en su momento, en este punto y en el de Víctimas se tendrá en cuenta  lo negociado con las FARC en La Habana. “No vamos a acordar una nueva Comisión de la Verdad, ni un nuevo Tribunal para la Paz, ni nuevos procedimientos para el cese al fuego y de hostilidades definitivo, ni una nueva Misión Internacional de Verificación”, dijo.

6- Implementación

Se trata de la ejecución de lo acordado para “materializar los cambios que permitan pasar del conflicto armado a la paz”. Esa implementación estará definida por un “Plan General de Ejecución”, que incluirá mecanismos de control, seguimiento y verificación, con la participación de la misma sociedad civil y la comunidad internacional. Se tendrá un cronograma definido y al igualo que sucedió con las FARC, plantea llegar a un acuerdo para refrendar lo pactado y, de esta manera, proyectarlo hacia el futuro.