Farc dicen que el problema no es de coca, sino de cocaína

Alias 'Iván Márquez' dijo que el narcotráfico no es un problema exclusivo de Colombia.

Durante el inicio del decimoséptimo ciclo de diálogos de paz en La Habana, la guerrilla de las Farc señaló que el narcotráfico no es un problema exclusivo de Colombia, sino un problema internacional, cuya solución debe comprometer todas las naciones.

El vocero del grupo guerrillero, alias ‘Iván Márquez’, advirtió que en definitivamente el narcotráfico, lamentablemente, ha permeado todo el tejido social colombiano llegando hasta las esferas del Estado.

"El fenómeno no es exclusivo de nuestro país. Hoy en día se reconoce que los dineros del narcotráfico y de otras actividades ilegales han contaminado todos los circuitos financieros de la economía mundial", dijo el jefe insurgente.

Sin embargo, propuso hacer una clara diferenciación entre coca y cocaína. Explicó que mientras la coca brinda enormes beneficios a la humanidad, la cocaína representa un grave problema de salud pública mundial.

La hoja de coca tiene propiedades nutricionales y medicinales (…) Otra cosa es la cocaína, que plantea hoy un grave problema de salud pública mundial. Si convenimos que no es lo mismo coca que cocaína, resulta ilógico que para acabar con el problema del narcotráfico, se deba entonces erradicar una planta que puede brindar beneficios a la humanidad”, agregó.

Finalmente, Márquez señala que en el estudio de cultivos y narcotráfico, hay que comenzar por el principio: “¿Cuándo se inició el negocio? ¿Cuándo la siembra? ¿Cómo fue la historia de la bonanza marimbera o marihuanera en Colombia? ¿Quiénes se enriquecieron? ¿En dónde están? ¿Cuándo se inició la siembra de la coca y la amapola? ¿Cuándo surge la “ventanilla siniestra” del Banco de la República? ¿Qué presidente la permitió?¿A quién benefició? ¿Cuáles dineros aparecieron y de dónde y de quiénes cuando la amnistía de Turbay Ayala? ¿Quiénes se beneficiaron? ¿En dónde están esos fulanos?”.

El martes los negociadores del Gobierno partieron hacia La Habana con el fin de buscar de manera conjunta "una Colombia sin coca", un punto indispensable para superar medio siglo de conflicto armado.

El jefe negociador oficial, el exvicepresidente Humberto de la Calle, fijó este objetivo para el siguiente ciclo de diálogo en una declaración previa a la salida del equipo negociador desde el aeropuerto militar de Catam, en Bogotá.

"No habría fin del conflicto verdadero sin atacar de fondo este fenómeno", anotó el exvicepresidente, al señalar que el problema de las drogas centrará la discusión de las partes.

De la Calle definió la postura del Gobierno en relación con este punto, el tercero en la negociación pero el cuarto en la agenda de diálogos, y señaló que en primer lugar quiere "un campo sin coca" y que los campesinos abandonen esos cultivos que han dejado en las regiones un rastro de "violencia, pobreza y marginalidad".

La siembra y procesamiento de esta droga ha sido durante décadas la única opción para la supervivencia de campesinos que viven en lugares remotos y abandonados por el Estado colombiano, sin vías ni servicios que les permitan dedicarse a otra actividad más rentable.