"Las Farc se han convertido en un híbrido”

Una columna publicada por Héctor Schamis plantea el complejo escenario de la guerrilla frente a los beneficios de la justicia transicional.

Es un hecho que los diálogos de paz que adelantan el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba) han tenido avances sin precedentes y los gestos, de parte y parte, como la declaratoria del cese unilateral del fuego por parte de la guerrilla y la suspensión de los bombardeos que ordenó el presidente Juan Manuel Santos, permitían ser optimistas por los resultados de la negociación. Sin embargo, el rompimiento de la tregua en la vereda La Esperanza (Cauca), donde fueron asesinados 11 militares, se convirtió en un golpe al proceso.

Así lo plantea Héctor Schamis, profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos y del programa “Democracy & Governance” de la Universidad de Georgetown, quien en una columna publicada por el periódico El País de España critica el cambio que ha tenido las Farc en el marco de su lucha armada y plantea que “se han convertido en un híbrido: parte guerrilla foquista, parte grupo terrorista, parte organización criminal. No es solo que combaten en la selva, también vuelan líneas de alta tensión, secuestran civiles inocentes, masacran campesinos no adeptos, reclutan niños y trafican drogas. Si alguna vez fueron un exponente de la guerra popular prolongada, campesina y revolucionaria, el paso del tiempo los alejó de Mao Zedong y de Võ Nguyên Giáp y los acercó a los negocios criminales”.

Además, Scharmis plantea la necesidad de que las Farc ratifiquen su línea de mando para no entorpecer el proceso, “ello se aplica a los insurrectos armados tanto como a los paramilitares, en buena medida por organizarse ambos en células relativamente autónomas unas de otras. Los casos de El Salvador e Irlanda vuelven a ilustrar el problema. No todas las unidades del FMLN y del IRA aceptaron la negociación y los acuerdos, pero en el tiempo la cúpula tuvo la capacidad de hacer cumplir sus órdenes. Los disidentes representaron una amenaza para el proceso de paz en curso, pero no llegaron a descarrilarlo”.

No obstante, con el rompimiento de la tregua en el departamento de Cauca, Sharmis no ve un panorama halagüeño y señala que “en el caso de las Farc, está en duda que la cúpula tenga suficiente poder para obligar a la mayoría de los frentes y células a cumplir con lo pactado. Dado el modelo de negocios adoptado, también está en duda que tenga la voluntad de hacerlo”, explica esta tesis, señalando que “la estrategia de supervivencia de las Farc ha sido, precisamente, la diversificación del riesgo, adoptando un diseño multisectorial. Algunas partes del negocio pueden ser lucrativas con la paz, pero otras no. Es razonable asumir que diferentes grupos y columnas no tengan los mismos intereses, en tanto sus rentas se originen en actividades diferentes, más o menos violentas, más o menos legales”.

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