'Gobierno no ha vetado, ni vetará a ninguna víctima'

El embrollo por la representación de las víctimas del conflicto en la mesa de negociaciones de paz en La Habana no para.

El general Luis Mendieta. / Archivo - El Espectador

Desde el momento en que Gobierno y Farc definieron los criterios sobre la manera como se daría dicha participación —cuyo proceso de selección quedó a cargo de la Organización de Naciones Unidas en Colombia y el Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional— y se estipuló que los miembros de las delegaciones deberían ser “víctimas directas del conflicto y participarían en esa condición y no en representación de otros”, empezaron los problemas.

Y en el medio de la discusión están quienes se consideran víctimas de las Farc, como el general Luis Mendieta, quien estuvo secuestrado 12 años por esa guerrilla y ayer acusó al Centro de Pensamiento de la Universidad Nacional de tener el “monopolio” y la “dictadura” de la escogencia. “El señor Carlos Medina del Centro de Pensamiento nos manifestó que los integrantes de la Fuerza Pública no éramos víctimas y que quienes estuvieron secuestrados no han sido secuestrados sino retenidos”, le dijo el oficial a Caracol Radio. En concreto, lo que quieren es tener representación directa como víctimas de las Farc y poder trasladar a Cuba preguntas de otras víctimas, como por ejemplo sobre desaparecidos.

Ante los señalamientos de Mendieta, la respuesta de la delegación del Gobierno en la mesa de conversaciones de La Habana no se hizo esperar. En un comunicado público reconoció que “hay miembros de la Fuerza Pública que han sido víctimas de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario (DIH), y en consecuencia no deben ser excluidos por su condición de servidores públicos”.

En este sentido, la delegación reiteró que el Gobierno tiene la decisión de oír a las víctimas sin restricción ni discriminación alguna y el objetivo es que los representantes que asistan a las audiencias que se llevarán a cabo en La Habana deben reflejar todo el universo de violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH que se hayan presentado a lo largo del conflicto interno. “Por tanto, el Gobierno no ha vetado, ni vetará a ninguna víctima que aspire a ser escuchada”, dice el comunicado.

A su vez, consultado por El Espectador, el director del Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional, Alejo Vargas, señaló, también en respuesta a Mendieta, que ellos y Naciones Unidas simplemente recibieron el encargo por parte de la mesa de conversaciones y la Conferencia Episcopal para seleccionar víctimas que vayan a La Habana: “Son víctimas de violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH, y dentro de ese mandato estamos avanzando en la definición para saber quiénes pueden ser los delegados, pero aún no hay decisión. Cualquier otra cosa es un malentendido”, concluyó.

Sigifredo López, otro exsecuestrado de las Farc, cree que el meollo del problema está en la “arrogancia” de esta guerrilla al no querer reconocer a todas sus víctimas ni pedir perdón. “Es preocupante que no acepten como víctima al general Mendieta con el argumento de que es combatiente. Nosotros, las víctimas, hemos asumido una posición digna de búsqueda de la paz y de aceptar el perdón, pero nos hemos enfrentado a la arrogancia de las Farc. Por eso pido que la sociedad se manifieste para salvar el proceso, porque un proceso en el que no se reconoce a todas las víctimas no tendrá futuro”, advirtió.