¿Qué hay detrás del anuncio de paz del ELN?

Al tiempo que la guerrilla dijo estar lista para iniciar una mesa de diálogos, los familiares de León Andrés Montes, secuestrado hace más de un año por el Eln, se encadenaron en la Plaza de Bolívar para pedir por su libertad.


El inicio de los diálogos de paz entre el gobierno y el Eln se ha convertido en tema de expectativas nacionales e internacionales. Durante todo el año los medios de comunicación han especulado al respecto. Incluso, el mismo presidente Juan Manuel Santos se ha referido en varias ocasiones al tema pero la oficialización de la mesa de conversaciones no ha llegado. En repetidas ocasiones la segunda guerrilla colombiana ha manifestado su intención de diálogos, tanto así que hace un mes cumplió con la liberación del canadiense Jernoc Wobert, que había sido calificada por el mandatario como un requisito inamovible para iniciar un proceso de paz con esta agrupación guerrillera.

Ayer el Comando Central del Eln dio a conocer un comunicado en el que ratificaba su intención de diálogo, pero a la vez dejaba en claro cómo se imaginaba una agenda de paz: con participación de la ciudadanía, sin cláusula de confidencialidad, sin límite de tiempo y abordando la discusión sobre el modelo económico y social del país. Al tiempo que se conocía la misiva los familiares de León Andrés Montes, un ingeniero forestal antioqueño secuestrado por el Eln hace 14 meses, se encadenaban en la Plaza de Bolívar para pedir a la guerrilla por su liberación, y al gobierno para que se apersone del tema, compromiso que el mismo presidente Santos había adquirido con las familia Montes Ceballos meses atrás.

"Al contrario de lo ocurrido con el inicio de los diálogos con las Farc, caracterizado por el secreto, el reinicio de diálogos entre el Eln y el gobierno de Santos, es noticia nacional e internacional, de modo que podemos decir que la confidencialidad en este aspecto está rota, comenzando por los comentarios del presidente Santos", encabeza el comunicado conocido este martes. En el documento el Eln ve como positiva la expectativa internacional por un proceso de paz con ellos y afirma que ese acompañamiento es importante pues "consideramos que entre más rodeado esté el proceso de quienes quieren la paz, más posibilidades habrá, de superar los normales obstáculos, de un dialogo entre la insurgencia y el gobierno, como los que hoy atraviesa la mesa de la Habana", se lee en el documento.

Del otro lado del discurso están quienes se asumen como víctimas de la insurgencia. En este caso la familia de León Andrés, un ingeniero forestal que realizaba trabajo de campo para la Compañia Agrícola de la Sierra, una empresa chilena, y que el 30 de julio del 2012 fue secuestrado por el Eln. Sin duda León Andrés proviene de una familia humilde Antioqueña. Su padre, Horacio Montes, es conductor de servicio público, y su madre, Isabel Ceballos es una maestra pensionada.

"Vinimos a Bogotá para sentar una voz de protesta. El 23 de febrero del presente año, el presidente Santos prometió apersonarse del caso y ha pasado el tiempo sin que tengamos noticia. Vemos que al caso del canadiense le dieron toda la importan, lo pusieron como condición para iniciar diálogos y lograron su liberación. Pero en el caso de León Andrés no ha pasado nada. Nos sentimos traicionados por parte del Presidente y queremos recordarle que es el presidente de los colombianos y que su función es velar por los derechos de los colombianos y al exigir la libertad de los extranjeros sentimos que no está cumpliendo con sus funciones", relató Jonathan Montes, hermano de León Andrés.

Una petición que contrasta con el tono del comunicado de esta guerrilla, pues en su comunicado afirma que "Mientras el gobierno pretende alcanzar en la mesa de diálogos, la desmovilización y el desarme, el Eln considera que la mesa es para discutir los grandes problemas económicos políticos y sociales que originaron el conflicto social y armado (…) el Eln coincide con muchos investigadores, sociólogos y analistas de nuestra historia, que el conflicto tiene orígenes económicos políticos y sociales". De la misma manera, este grupo guerrillero valoró que el gobierno tenga la intención de encontrar una salida política al conflicto armado.

"Es importante el dialogo bilateral insurgencia-gobierno, donde las dos partes se reconozcan tal cual son y no pretendiendo que uno desaparezca como condición para construir la paz. El Eln considera que un proceso de dialogo debe ser incluyente y a partir de allí encontrar acuerdos donde las dos partes se tracen un plan para superar la crisis, construir el nuevo país, y alcanzar la paz en un proceso donde participe de manera plena la sociedad", puntualiza el comunicado, y a paso seguido agrega: "si este proceso se desarrollara, llegará un momento en el que las armas sobran y las guerrillas pueden cambiar su carácter por el de un movimiento político, pero esto será fruto del desarrollo y no por exigencia de la contraparte".

Y finalmente, el Eln señala que el gobierno siempre ha insistido en que le proceso de paz debe ser de corto tiempo, término que rechazan totalmente. "Por el contrario el Eln considera que el tiempo no puede ser camisa de fuerza y debe estar determinado por los desarrollos mismos del proceso, por ello encasillarlos en determinado tiempo, es pernicioso y atentatorio contra el éxito del proceso de paz. La agenda a discutir en un dialogo debe recoger los pedidos y exigencia de las comunidades en sus luchas y encontrar los mecanismos para su participación en el proceso y en las definiciones", concluye el comunicado.

Y mientras el Eln y el gobierno viven un pulso por las condiciones en que se deberá enmarcar una mesa de diálogos, que según ha trascendido en la opinión pública se instalarán en territorio uruguayo bajo el acompañamiento del Presidente José Mujica, los padres y hermanos de León Andrés Montes esperan noticias de su liberación. Un anhelo que se ha prolongado por más de un año y que hace crecer la incertidumbre sobre su supervivencia y que por razones políticas la liberación de este joven ingeniero forestal no ha sido priorizado como mensaje que ponga en claro la voluntad de paz del Eln.