Hay que apoyar la reincorporación de las Farc: Sergio Jaramillo

El saliente alto comisionado para la paz aseguró que le preocupa que se descuide la etapa de implementación de los acuerdos, luego de la dejación de las armas.

EFE

Después de siete años, este lunes Sergio Jaramillo dejó su puesto como alto comisionado para la paz. En ese período de tiempo, no solo consiguió sentarse a dialogar con las Farc (algo que había pasado en otros gobiernos), sino firmar un acuerdo que ya empezó su implementación. (Lea aquí: Sergio Jaramillo sale de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz hacia la Embajada en Bruselas).

A pesar de que hoy termina oficialmente este cargo para pasar a ser el embajador de Colombia en Bruselas, ha manifestado su preocupación en lo que sigue en el proceso de reincorporación a la vida civil de los guerrilleros de las Farc. Así lo hizo saber durante una entrevista en Blu Radio.

Jaramillo aseguró que “me preocupa que con el hecho de la dejación de armas le quitemos el ojo al reto tan grande que tenemos de la reincorporación de las Farc. Me parece que eso hay que apoyarlo y empujarlo. Invito a todos los ciudadanos que se metan de cabeza en el proceso porque tenemos que lograr que sea un éxito”.

También dijo que, contrario a lo que se podría pensar, a la implementación todavía le falta mucho tiempo, pues, por ejemplo, algunos de los proyectos para cumplir con lo acordado la reforma rural integral tienen una duración de quince años. Así, afirmó que ya finalizó el proceso de desarme, pero “ese es solamente un primer paso y lo que sigue es muy exigente porque la paz es mucho más que el desarme”.

Además, dijo que otros retos que tendrá que afrontar al Gobierno, al menos en el corto plazo, son el narcotráfico y la seguridad en las zonas que están siendo dejadas por la guerrilla. Para eso, afirmó, “es necesario comenzar a contarle a la gente en las regiones que la paz será una diferencia para ellos”.

Por último, explicó su decisión de dejar el cargo que desempeñó desde 2010, asegurando que “es un descanso”, pues estuvo presente desde que en septiembre de ese año enviaron “mensajes a Alfonso Cano y a Pablo Catatumbo”.