Impunidad, la nuez de la negociación en el proceso de paz

Durante la instalación de las Mesas Regionales de Paz, desde todos los sectores expresaron su apoyo al proceso de paz de La Habana, pero con reparación y justicia.

Más allá de las contradictorias declaraciones que dieron los miembros de los equipos negociadores del Gobierno y las Farc en La Habana, el viernes pasado al cierre del octavo ciclo de negociaciones, donde fueron claras las diferencias sobre el ritmo al cual se está llevando el acuerdo para finalizar el conflicto, hay un tema que viene cobrando especial relevancia tanto para detractores como para promotores de los diálogos: garantizar que no haya impunidad.

Este ha sido el argumento que ha acogido el expresidente Álvaro Uribe Vélez, hoy por hoy el principal crítico de los diálogos de paz. Cuando fueron anunciadas las negociaciones, el exmandatario planteó una negativa total al proceso. Sin embargo, con el paso de los días, ha venido cambiando su planteamiento hacia una crítica en torno a la impunidad. Ayer en el municipio de Duitama manifestó: “El Marco para la Paz ofrece impunidad, el presidente Santos lo niega (…) su Marco para la Paz permite elegibilidad de personas que han cometido delitos atroces. Nosotros no lo elegimos para que consintiera a las Farc”.

Desde la otra orilla, el presidente Santos, sin hacer referencia directa a su antecesor pero teniendo claro a quién dirigía su discurso, afirmó: “Ahora los enemigos de la paz están viendo que el país, en su inmensa mayoría, sí quiere la paz y están, como dicen popularmente, reculando, están diciendo: ¡ah! queremos paz pero sin impunidad. Bienvenidos, porque nosotros nunca hemos mencionado la paz con impunidad”.

Como era de esperarse los precandidatos a la presidencia del Centro Democrático, en una declaración conjunta, respaldaron las tesis de su ideólogo, el expresidente Uribe, y presentaron un ‘Decálogo para una paz con eficacia, justicia y dignidad’, donde plantean el cese al terrorismo, que la agenda de negociación solo contemple temas de reinserción y desmovilización, la entrega de armas y la no injerencia de otros países en el proceso.

Uno de los temas fundamentales que plantearon los precandidatos uribistas tiene que ver nuevamente con la impunidad. Advierten que no debe haber elegibilidad de violadores de Derechos Humanos; que deben existir garantías de verdad, justicia y reparación a las víctimas; y que quienes reciban el perdón deben merecerlo cumpliendo con todas las premisas que plantea la justicia transicional.

Y es precisamente el tema de la impunidad el que se convirtió en el eje central de la discusión durante la instalación de las Mesas Regionales de Paz, esta mañana en el Capitolio Nacional, en la que participaron víctimas de la violencia de todo el país. El llamado fue uno solo: “Si queremos la paz tenemos que perdonar, tenemos que estar dispuestos a buscar una salida diferente, pero lo que no podemos hacer es olvidar y, ante todo, quienes violaron nuestros derechos y asesinaron a nuestras familiares deben reparar y recibir su castigo”, dijo Ester Guzmán Guevara, representante de las víctimas de Córdoba.

El representante a la Cámara, Iván Cepeda, sintetizó las solicitudes de las víctimas del conflicto diciendo que “ellos fueron muy claros, todos manifestaron su deseo que haya paz, de que nadie se pare de la mesa hasta que no haya un acuerdo, pero también reclamaron su legítimo derecho a la justicia”.

Es tan importante este tema que incluso el delegado de las Naciones Unidas en Colombia, Fabrizio Hochschild, advirtió que “nosotros no podemos apoyar amnistías a crímenes de lesa humanidad. El tema de la justicia transicional y la reconciliación son los temas más difíciles. Las víctimas merecen saber la verdad, poder disfrutar de reconocimiento y compensación y tener la seguridad, a través de la justicia, de que habrá repetición de los crímenes que sufrieron”.

Por ahora es claro que los tiempos de la negociación en La Habana no coinciden con quienes esperan que haya una solución pronta al conflicto. Sin embargo, tanto promotores del diálogo como detractores coinciden que el tema de fondo será la garantía de que no haya impunidad y que las víctimas reciban una adecuada reparación, porque la historia ha demostrado que no se puede cerrar el ciclo de la guerra con una paz mal negociada.

En ese sentido, el vicepresidente Angelino Garzón hizo un llamado a buscar la paz y dijo: “El presidente Juan Manuel Santos tiene toda la voluntad política de firmar un acuerdo de paz porque en Colombia es más fácil hacer la paz que hacer la guerra, pero esto depende la voluntad política de las Farc”. Como quien dice, todo depende de qué tanto está dispuesta a ceder esa guerrilla y a dejar de lado toda su soberbia.