Íngrid Betancourt y Clara Rojas acompañarán a Santos a recibir el Nobel de Paz

Siete víctimas del conflicto estarán junto al presidente este sábado en Noruega. Entre ellas, Leiner Palacios, sobreviviente de la masacre de Bojayá, y Liliana Perdomo, viuda de uno de los 11 diputados secuestrados por las Farc en 2002.

Íngrid Betancourt y Clara Rojas, quienes vivieron juntas el drama del secuestro por parte de las Farc durante seis años, volverán a compartir escenario tras separarse hace ocho cuando volvieron a la libertad. La excandidata presidencial y la hoy representante a la Cámara, en calidad de víctimas, acompañarán este sábado al presidente Juan Manuel Santos a recibir el Nobel de Paz en Oslo, Noruega. La ceremonia iniciará a las 6a.m. (hora colombiana). (Lea aquí: Santos, el primer colombiano y el sexto latinoamericano en ganar el Nobel de la Paz)

No es la primera vez que Betancourt y Rojas se reencuentran. El 5 de mayo, ambas asistieron al foro “La reconciliación, más que realismo mágico”, hablaron de paz, y al final se dieron un sentido abrazo frente al auditorio y dieron un ejemplo de perdón luego de que se distanciaran y rompieran su amistad con el plagio ocurrido en San Vicente del Caguán en 2002.

Junto a ellas estarán también en el histórico evento Pastora Mira García, Leiner Palacios, Liliana Pechené, Fabiola Perdomo, y Héctor Abad Faciolince. “Recibiré el Premio Nobel de Paz en nombre de los colombianos, pero sobre todo de las víctimas del conflicto”, ha dicho el presidente Santos. (Lea aquí: Santos regalará escultura de paz a reyes de Suecia y Noruega y al Papa)

Mira es madre y líder comunitaria oriunda de San Carlos (Antioquia), y su trabajo está enfocado a ayudar a las víctimas, e inclusive a los victimarios. Su padre, sus hermanos y su esposo fueron asesinados y su hija fue desaparecida, y luego hallada muerta. La guerra la desplazó de su tierra.

Palacios es un sobreviviente de la masacre de Bojayá (Chocó), y líder regional de las víctimas del conflicto en el Pacífico, “el perdón es una oportunidad para seguir viviendo”, asegura él. El joven era uno de los asistentes a la misa en la Iglesia San Pablo Apóstol, cuando se desató un combate entre las Farc y las Autodefensas, que culminó con la explosión de un cilindro bomba que cayó en la iglesia y produjo la masacre. Él se refugió en la casa de las misionera, ubicada al lado de la iglesia, y su salvación fue un milagro. Asistió varias veces a La Habana a la mesa de negociaciones entre las Farc y el Gobierno, como vocero de las víctimas.

Pechené es lideresa indígena de la comunidad del pueblo Misak de Wampia, en Silvia, Cauca, y representante en el proceso de Reparación Colectiva de la comunidad frente a la Unidad para las Víctimas. “Nuestro mensaje desde el pueblo Misak es que le apostamos al proceso de construcción de paz, que creemos en la paz con cambios en los territorios”, dice.

Perdomo, por su parte, es viuda de Juan Carlos Narváez, uno de los 11 diputados vallecaucanos secuestrados por las Farc el 11 de abril de 2002 y asesinados cinco años después. Ha ejercido como directora territorial de la Unidad de Víctimas en el Valle del Cauca. Ella también se reunió en Cuba con los miembros del secretariado de la guerrilla, de los que recibió una petición de perdón por el crimen.

El escritor Abad Faciolince también acompañará a Santos en la entrega del Nobel de Paz. Su padre, Héctor Abad Gómez, defensor de derechos humanos, fue asesinado en 1987. La obra “El olvido que seremos” recopila esta historia y le hace un homenaje a la memoria de su padre.

El primer colombiano en recibir un Nobel de Paz

Santos, bogotano de 65 años, primer colombiano y sexto latinoamericano en lograr este galardón otorgado desde 1901, recibirá en la capital noruega una medalla de oro, un diploma y un cheque de 8 millones de coronas suecas (950.000 dólares).

El mandatario colombiano ya anunció que donará esta suma para ayudar a las víctimas del conflicto armado, que durante medio siglo enfrentó a guerrillas, paramilitares y ejército, dejando decenas de miles de desaparecidos y más de seis millones de desplazados.

Santos recibirá el galardón el sábado en una ceremonia en el ayuntamiento de Oslo. Luego se entrevistará con el exsecretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, premio Nobel de la Paz 1973 y con el exconsejero del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, galardonado en 2002.

El anuncio del prestigioso premio tuvo lugar el 8 de octubre, a pesar del inesperado rechazo, cinco días antes en un plebiscito, al acuerdo inicial suscrito con gran pompa el 26 de septiembre en Cartagena entre el gobierno y la guerrilla de las Farc.

Pero dentro y fuera de Colombia, el premio fue visto como un espaldarazo al proceso de paz, pese al revés electoral.

"Esperamos que esto aliente todas las buenas iniciativas (...) en el proceso de paz y aporte finalmente la paz a Colombia después de décadas de guerra", explicó entonces la presidenta del Comité Nobel noruego, Kaci Kullmann Five.

A partir de entonces, la guerrilla y el gobierno decidieron mantener un alto el fuego bilateral y hacer ajustes y cambios al rechazado acuerdo, a partir de cientos de propuestas de los sectores que votaron en contra de él. El acuerdo ya fue aprobado por el Congreso, y ahora solo falta la implementación.

A finales de noviembre, las Farc y el gobierno colombiano sellaron un nuevo y "mejor acuerdo" que el anterior, según expresión del propio Santos.