Marco Rubio respalda subvención al posconflicto, una semana antes del encuentro Trump - Santos

El senador republicano, de quien incluso se dijo que gestionó la supuesta reunión entre Trump, Pastrana y Uribe, aseguró que EE. UU. está muy dispuesto a seguir apoyando a Colombia en la paz con las Farc, pero aclaró que él solo apoya la financiación con condiciones.

Archivo EFE.

Si hubo un suceso que alertó a los promotores del Acuerdo de Paz entre Gobierno y Farc, aparte de la derrota en el plebiscito del 2 de octubre, fue la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, en unas elecciones que también configuraron un control absoluto de la bancada republicana en el Congreso estadounidense. A partir de ese momento, las dudas sobre el apoyo al proceso, al posconflicto y a otras políticas del país que están estrictamente ligadas con el fin de la guerra con las Farc, fueron puesta en duda debido a lo poco y nada que se habló sobre nuestro país en la votación del pasado mes de noviembre.

La desconfianza empezó a crecer cuando quienes abiertamente se opusieron a lo pactado en La Habana se acercaban cada vez más a los pesos pesados del conservatismo norteamericano. Primero fue la controversial carta del Centro Democrático al Congreso de EE. UU. que, aunque en un primer momento se pensó que era falsa, más adelante se comprobó que sí existió e incluso algunos congresistas del partido aceptaron haber firmado la misiva que pedía una suspensión inmediata de la ayuda estadounidense a lo relacionado con la paz en Colombia.

Unos 20 días después ocurrió el muy comentado encuentro entre Donald Trump, y los expresidentes y opositores al proceso de paz, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. De la “reunión”, que también estuvo llena de versiones y teorías, finalmente se conoció que no fue más que un “Hola” mutuo, y no la cumbre de alto nivel que le pintó Pastrana al mundo. Finalmente, al día siguiente de la supuesta reunión con Trump, el Centro Democrático hizo otra cruzada con la diplomacia gringa: los congresistas María Fernanda Cabal, Alfredo Ramos, Ciro Ramírez y la directora del partido, Nubia Stella Martínez, fueron a la embajada de Estados Unidos, en esta ocasión para denunciar una “persecución judicial”, pero también aprovecharon para criticar de nuevo el Acuerdo de Paz y su implementación.

Ningún intento fue fructífero y a inicios de este mes el Congreso de EE.UU. aprobó los US$450 millones para el plan Paz Colombia (74 millones más que el año anterior), dando así un importante espaldarazo financiero a la implementación del acuerdo Gobierno – Farc. Y aunque el legislativo estadounidense demostró así que no había pesado el lobby que hicieron los inconformes con el acuerdo, aún quedaban las dudas sobre la posición de los parlamentarios conservadores respecto al apoyo de EE. UU. al posconflicto. La incertidumbre la empezó a despejar Marco Rubio, senador republicano por la Florida, de quien incluso se dijo que había sido el gestor de la simulada reunión entre Trump, Pastrana y Uribe.

Durante la versión número 47 de la Conferencia de las Américas, en Washington, el senador republicano dedicó unos minutos de su discurso -el primero de la jornada- a hablar de Colombia. Rubio aseguró que EE. UU. fue vital en lo que calificó como una “salvación” de nuestro país al pasar de ser casi un Estado fallido a uno que logró acabar la guerra con el grupo subversivo más antiguo del continente. Ese mismo apoyo, dice Rubio, permitió a Colombia convertirse en uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región.

En su intervención no habló a profundidad sobre el proceso; no obstante, minutos después Rubio sí habló directamente de su posición, y la de la política estadounidense, sobre la contribución al posconflicto en Colombia. En diálogo con Caracol Radio, el senador afirmó que “la reunión entre Santos y Trump va a ser bastante productiva. La Casa Blanca, el Departamento de Estado y todas las agencias están muy dispuestas a seguir apoyando a Colombia”, dejando siempre claro que en lo que a él respecta, solo está de acuerdo con la financiación condicionada al proceso. Sin embargo, el senador sí fue enfático en uno de los temas que más se discutió durante el fin del proceso: la libertad de Simón Trinidad, quien paga una condena de 60 años en EE. UU. Al respecto, Rubio sentenció que el guerrillero permanecerá en la prisión federal en que está recluido desde 2004, pese a las repetidas peticiones de las Farc.

Si bien es cierto que el apoyo económico de Rubio al proceso no es garantía de que ni el Partido Republicano, ni el Gobierno de EE. UU., sigan patrocinando con esa vehemencia la paz con las Farc, sí constituye un importante anuncio al ser él uno de los políticos más buscados por cientos de colegas suyos en Latinoamérica, teniendo un indiscutible peso en las discusiones sobre iniciativas relacionadas con el continente. Además, sus palabras llegan justo una semana antes del encuentro que tendrán los presidentes de ambas naciones en la Casa Blanca, a la que solo ha ido -por Latinoamérica- el presidente argentino Mauricio Macri.

 

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