María Emma Mejía, embajadora ante ONU, preocupada por baile de verificadores y guerrilleros

Una carta enviada por Mejía por orden directa de la canciller, María Ángela Holguín, pide "correctivos" para evitar que se repitan ese tipo de situaciones y se ponga en tela de juicio el nombre de Naciones Unidas.

EFE.

El Gobierno se mostró sorprendido y preocupado por la conducta de integrantes de la misión de la ONU a los que se grabó bailando con guerrilleros de las FARC en una zona de preagrupamiento. (Lea: ONU desaprueba celebración de año nuevo entre verificadores y Farc en zona veredal)

En una carta dirigida al secretario general adjunto para Asuntos Políticos de la ONU, Jeffrey Feltman, la embajadora de Colombia ante el organismo, María Emma Mejía, pide "correctivos" para evitar que se repitan ese tipo de situaciones y se ponga "en tela de juicio la confianza y el prestigio de las Naciones Unidas".

"Este tipo de comportamiento desvirtúa el profesionalismo y neutralidad que debe caracterizar, en todo momento, al equipo que hace parte del Mecanismo Tripartito de Monitoreo y Verificación del Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas", dice Mejía en el texto, fechado en Nueva York, pero divulgado este miércoles por la cancillería colombiana en Bogotá.

El escrito fue enviado por Mejía por instrucción del gobierno y orden directa de la canciller, María Ángela Holguín, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El domingo se divulgó un video en el que se observa a integrantes de la misión de la ONU bailando con guerrilleros de las FARC durante el festejo de fin de año. Los hechos ocurrieron en uno de los puntos temporales donde se preagrupan los rebeldes antes de dejar las armas, tras el acuerdo de paz firmado con el gobierno colombiano en noviembre que busca superar medio siglo de conflicto armado.

Los integrantes del organismo tienen la tarea de monitorear el cumplimiento del cese al fuego y hostilidades bilateral, vigente desde agosto y sellado en el pacto de paz.

Forman parte de una misión tripartita en la que también participan el gobierno y las FARC.

La misión de la ONU en Colombia había lamentado el lunes el comportamiento de sus integrantes y anunciado que "tomará las medidas que correspondan".

La guerrilla, que según sus estimaciones cuenta con unos 5.700 combatientes, se concentra en sitios aledaños a las 26 zonas donde, en un plazo máximo de seis meses, deberán dejar las armas y regresar a la vida civil.

Para estas labores, la Secretaría General solicitó al Consejo de Seguridad el despliegue de 450 observadores internacionales, de los que 280 ya llegaron al país.

Estaba previsto que los miembros de las FARC estuvieran concentrados antes del 31 de diciembre en esos lugares. Pero la llegada de los rebeldes de la principal y más antigua guerrilla de Colombia se postergó por problemas de infraestructura.