En medio del proceso de paz, acciones guerrilleras aumentaron 13%

Sin embargo, los desplazamientos y ataques a civiles han tenido una ligera reducción.

A un día de que se cumpla el primer año de trabajo de la mesa de diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba), El Espectador conoció un documento en que la Organización de Naciones Unidas hace un seguimiento, desde la perspectiva humanitaria, a lo que ha sido este primer año de diálogos de paz. Se trata del boletín humanitario de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha).

El texto deja ver que durante el primer año de negociaciones el Gobierno Santos y las Farc se ha visto "una ligera reducción en el número de desplazamientos, ataques contra civiles y accidentes de minas antipersonales, en comparación con el mismo período entre octubre de 2011 y octubre de 2012". Una reducción que se explica por el cese al fuego unilateral declarado por las Farc entre diciembre de 2012 y enero de 2013.

Según los datos monitoreados por Ocha, entre octubre del año pasado y octubre de 2013, "el 38% de los eventos de desplazamiento masivo fueron causados por los enfrentamientos armados entre las Farc y las Fuerzas Militares, mientras que el 18% fueron producidas por ataques de las Farc, siendo la Costa Pacífica la región más afectada".

A pesar de que esta información refleja un avance en el aspecto humanitario, los datos recogidos por Ocha señalan que a pesar que Colombia vive un proceso de paz, los enfrentamientos entre la guerrilla y la Fuerza Pública han aumentado a lo largo de este año. Mientras "las hostilidades entre las Farc y las Fuerzas Armadas representaron el 23,5% de las acciones armadas monitoreadas por Ocha el año anterior. Durante las negociaciones, este porcentaje se elevó a 35%", señala el documento.

En este sentido, si bien las acciones armadas de las Farc no tienen un patrón claro, la mayoría se presentaron en los departamentos de Cauca y Antioquia, aunque existe registro de operaciones guerrilleras en el centro-sur del país y a lo largo de la frontera con Venezuela. Otro elemento que llamó la atención del máximo organismo humanitario fue el incremento en el número de amenazas de muerte contra los civiles (50% durante el último año), sobre todo en zonas donde se adelanta el proceso de restitución de tierras. Un problema sobre el que Naciones Unidas viene llamando la atención con insistencia.

A principios de este mes, el proceso de paz tuvo un avance importante al llegar a un acuerdo en el segundo punto de la agenda, referente a las garantías para la participación política de la guerrilla. Pero a pesar de esto, durante octubre la insurgencia produjo una fuerte escalada de las acciones armadas, que principalmente afectaron al sector minero energético. La mayoría de estas acciones se registraron en la frontera con Venezuela y Ecuador y la costa del Pacífico.

En zonas como Arauca las acciones de las Farc fueron apoyadas por el ELN. Una campaña que según pudo establecer la ONU se denominó "Octubre Negro". Las operaciones insurgentes coinciden con la campaña militar conocida como "Espada de Honor", que pretende una expansión militar en el centro-sur de Colombia.

El informe concluye, a manera de recomendación, que "los diálogos de paz aborden directamente las cuestiones humanitarias", ya que existe la necesidad de que las partes "sean conscientes de los riesgos de un empeoramiento de la situación humanitaria causada por la continuidad del conflicto armado. Ambas partes deben hacer un anuncio conjunto sobre los criterios humanitarios mínimos que han de seguirse en el conflicto. El papel de las organizaciones humanitarias internacionales sigue siendo crucial para garantizar el acceso a ciertas áreas y para proteger a las víctimas, en cumplimiento de los principios humanitarios".

 

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