Negociadores del Gobierno y Farc muestran sus primeras diferencias

Humberto de la Calle invitó a las Farc a realizar un "esfuerzo mutuo" para acabar con el conflicto.

La instalación oficial en Oslo de la mesa de negociaciones entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc para la búsqueda del fin del conflicto armado en el país sirvió para que, de entrada, las partes comenzaran a poner sus cartas sobre la mesa y para intuir de antemano que no será un proceso fácil, que las diferencias y los desacuerdos son profundos y que se necesitarán muchas horas de trabajo y mucha paciencia para ganar confianza y llegar a un puerto exitoso.

Porque si bien el vocero del Gobierno, Humberto de la Calle, recalcó una y otra vez que la idea no es hacer la negociación en los micrófonos, que no estarán atados al proceso indefinidamente y que las discusiones girarán exclusivamente en torno a la agenda pactada, la cual tiene relación directa con el fin de conflicto, también es cierto que el líder negociador de las Farc, ‘Iván Márquez’, se salió de dicha agenda y en un discurso dogmático e ideológico, se atrevió a plantear reformas estructurales al Estado, incluyendo las Fuerzas Militares, e incluso a cuestionar con nombre propio a empresas y empresarios.

En efecto, inicialmente De la Calle reconoció que las Farc habían “cumplido rigurosamente sus compromisos” y esperó que cesen su lucha armada. Habló también de que sólo se considerará un cese al fuego al final del proceso y aunque no hay plazos, enfatizó que el Gobierno quiere acelerar los resultados: “Trabajemos rápido, que es la mejor manera de evitar lo que está ocurriendo en Colombia”, dijo.

Por su parte, ‘Iván Márquez’ insistió en que sin justicia social, la paz sería una “quimera”: “Una paz que no aborde la solución de los problemas políticos y sociales (...) equivaldría a sembrar de quimeras el suelo de Colombia”, manifestó, rechazando de paso la precipitación del Ejecutivo. “La pretendida paz exprés que algunos promocionan por su volátil sugestividad sólo conduciría a los precipicios de la frustración”, advirtió.

Posiciones encontradas que tuvieron casi que efectos inmediatos. En la rueda de prensa posterior a las declaraciones de los dos voceros, De la Calle no pudo ocultar su molestia y lanzó una frase que, según fuentes cercanas a la negociación, puso a pensar a los delegados de la guerrilla: “Las Farc tienen que darle la cara a sus víctimas”.

La riposta de los voceros de la subversión se dio también en su comparecencia ante los medios de comunicación: “Tranquilo Bobby”, le dijo ‘Jesús Santrich’ a De la Calle, haciendo alusión a la canción de Juan Luis Guerra ‘El Niágara en bicicleta’ y dando a entender que las conversaciones apenas van a comenzar y que no debe alarmarse por el discurso de ‘Márquez’.

El jefe negociador de las Farc, Luciano Marín Arango, dijo que "la paz no significa el silencio de los fusiles, sino que abarca transformar la estructura del Estado y las estructuras económicas", y añadió que con esa política seguirán la violencia y el conflicto, independientemente de la lucha armada.

Buena parte de la intervención del jefe guerrillero se centró en criticar la reforma agraria del Gobierno, los "beneficios" a las trasnacionales, los tratados de libre comercio, el Plan Colombia y la "corrupción".

Además, los negociadores de las Farc leyeron en su comparecencia el preámbulo del acuerdo de La Habana donde se alude al desarrollo económico y social para justificar que sí se pueden discutir esos temas.

Por su parte, el principal negociador por parte del Gobierno, Humberto de la Calle, resaltó que el modelo económico o la inversión extranjera no están en la agenda, que se ceñirá a los cinco temas acordados en La Habana: desarrollo rural, garantizar la oposición política, fin del conflicto armado, la solución al narcotráfico y derechos de las víctimas.

"Si las conversaciones no avanzan, el Gobierno no será rehén de este proceso", advirtió De la Calle, quien informó de que su delegación volará mañana a Colombia.

Durante su intervención, el exvicepresidente De la Calle invitó a las Farc a realizar un "esfuerzo mutuo" para acabar con el conflicto.

De la Calle elogió la manera "rigurosa" en que la guerrilla y el Gobierno han mantenido sus compromisos en la primera parte del proceso de paz, a pesar de las "complejidades logísticas".

También resaltó la necesidad de alcanzar acuerdos "eficaces" y llamó al "respeto" y la "discreción", lo que no implica que la opinión pública sea mantenida al margen.

"Nada está acordado si todo no está acordado", dijo De la Calle, resaltando una agenda "audaz y progresista" de negociaciones, que incluye temas como el problema de la tierra, que será el primero en ser debatido desde el 15 de noviembre en La Habana.

De la Calle mostró su deseo de que las Farc puedan exponer sus ideas sin armas y puso de ejemplo otros movimientos de izquierda en América Latina que han logrado el poder en las urnas. 'Iván Márquez', mientras tanto, dijo en su intervención de media hora, el doble que la del representante del Gobierno, que la guerrilla acude "con un sueño colectivo de paz y con un ramo de olivo en nuestras manos".

El objetivo de la guerrilla, agregó, es "buscar la paz con justicia social por medio del diálogo", con el pueblo colombiano como protagonista.

Estas declaraciones se produjeron tras anunciar las autoridades noruegas y cubanas la constitución de la mesa de diálogo para la paz, que luego se trasladará a La Habana.

Las partes acordaron celebrar un nuevo encuentro preparatorio en la capital cubana el 5 de noviembre, que precederá al inicio del diálogo el 15 de noviembre cuyo primer tema será el desarrollo agrario integral, según comunicó Abel García, representante de las autoridades de Cuba, que con Noruega es facilitadora del proceso.

Por otra parte, el jefe negociador del Gobierno explicó que la ausencia del general retirado de la Policía Óscar Naranjo en Noruega se debe a compromisos personales, pero agregó que se incorporará más adelante, como al equipo de las Farc la guerrillera holandesa Tanja Nijmeijer, que estará en La Habana.

El exvicepresidente colombiano dijo que la participación de 'Simón Trinidad', guerrillero preso en EE.UU. que las Farc quieren incluir en la mesa, es un tema al margen, aunque 'Márquez' invitó a EE.UU. y a Colombia a facilitar su participación.

 

últimas noticias