Nobel de paz solicita a Farc acuerdos sobre violencia sexual y minas antipersona

La ganadora del premio en 1997, envió una carta a 'Iván Márquez', afirmando que las mujeres han sufrido más que ningún otro sector el rigor de la guerra.

Archivo EFE

La premio nobel de la Paz de 1997, Jody Williams, pidió hoy a la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) un acuerdo urgente sobre la violencia sexual y las minas antipersona en las negociaciones con el Gobierno colombiano que se llevan a cabo en Cuba desde hace más de dos años.

La petición está contenida en una carta enviada al jefe negociador de las FARC en Cuba, "Iván Márquez", alias de Luciano Marín Arango, que además firman el director de la Campaña Colombiana Contra Minas (CCCM), Álvaro Jiménez Millán, y la periodista Jineth Bedoya, Premio Internacional a las Mujeres de Coraje.

En la misiva, los firmantes declaran que las mujeres han sufrido más que ningún otro sector el rigor de la guerra y que por eso "es necesario que la negociación asuma un acuerdo sobre la violencia sexual y que las mujeres tengan un rol protagónico en la solución de este conflicto".

Asimismo, insisten en la necesidad de que las FARC lleguen a un acuerdo con el Gobierno sobre minas antipersona "porque es el momento".

Consideran que después de más de dos años de negociaciones "el pueblo colombiano merece ver acuerdos concretos para poder creer que con los acuerdos de paz el país estará empezando el camino hacia una paz firme y duradera".

En el mensaje recuerdan que Williams y Bedoya tuvieron esta semana la oportunidad de reunirse con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a quien le plantearon las reivindicaciones que las mujeres quieren ver reconocidas en la mesa de negociación y que el mandatario se comprometió a trasladarlas a los diálogos que se mantienen con la guerrilla en La Habana.

Esas reivindicaciones tienen que ver con la necesidad de llegar a "compromisos claros sobre cómo van a responder a las demandas de las mujeres sobrevivientes a la violencia sexual en el conflicto armado", por lo que esperan ahora "una respuesta de parte de ustedes (las FARC)".

Tras reconocer que, según distintos informes, las FARC están cumpliendo el cese el fuego unilateral e indefinido que comenzaron el pasado 20 de diciembre, los firmantes de la carta señalan que el país sigue sembrado de minas antipersona "para asesinar" y "las mujeres están marginadas del diálogo", por lo que "urge el acuerdo".

"Reconocemos que un acuerdo entre ustedes (las FARC) y el Gobierno sobre las minas antipersonal evitaría el sufrimiento de muchos, en espera de que se firme el acuerdo total y definitivo que evite el sufrimiento del país entero", añade la carta.

Actualmente, las negociaciones de paz están centradas en el tema de víctimas, el cuarto de cinco que contiene la agenda pactada, con el objetivo de llegar a un acuerdo que incluya verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición.
 

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