Nuevo presidente de Ecuador ratifica apoyo a diálogos entre Gobierno y ELN

En el desarrollo de su posesión, el nuevo mandatario de Ecuador, Lenín Moreno, le expresó al presidente Santos su respaldo al proceso. "Aportaremos a la construcción de la paz", le dijo.

Santos saluda al nuevo presidente del Ecuador, Lenín Moreno, quien tomó posesión del cargo en una ceremonia en la sede de la Asamblea Nacional. /Foto: Presidencia

El nuevo presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dijo este miércoles al tomar posesión del cargo que su país seguirá respaldando el diálogo de paz entre el Gobierno y la guerrilla del ELN, que se cumple en Quito. (Lea: El Ecuador de Lenín Moreno)

"Hermanos colombianos, hermano querido Juan Manuel Santos, continuaremos apoyando los diálogos de paz entre el gobierno del hermano país de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN)", expresó Moreno ante la presencia de su homólogo colombiano en el Congreso.

Moreno, quien fue juramentado en el Legislativo y es copartidario del saliente mandatario de izquierda Rafael Correa, agregó: "Aportaremos a la construcción de la paz y a la solución pacífica de los conflictos y controversias".

A su toma de posesión también asistieron los jefes negociadores del gobierno colombiano, Juan Camilo Restrepo, y del ELN, Pablo Beltrán (nombre de guerra de Israel Ramírez).

Ambas partes reiniciaron hace una semana en las afueras de la capital ecuatoriana los diálogos que buscan superar medio siglo de conflicto armado, en un segundo ciclo de conversaciones.

La fase pública de negociaciones, que se desarrolla sin que haya tregua y de la que Ecuador es garante junto con Brasil, Cuba, Chile, Noruega y Venezuela, se instaló el 8 de febrero en Quito, tras casi cuatro años de contactos confidenciales.

Moreno ha ofrecido que Ecuador sea sede permanente de esas conversaciones, lo que aún no ha sido aceptado por los negociadores.

El conflicto armado en Colombia, en el que también han participado otras guerrillas, grupos paramilitares y agentes estatales, ha causado 220.000 muertos, 60.000 desparecidos y 7,1 millones de desplazados a lo largo de 50 años.