Ocaña, tierra de paz

Bajo este lema se realizó un foro en el municipio norte santandereano donde víctimas y representantes del Gobierno Nacional conversaron sobre el panorama actual del proceso de paz.

Cortesía

La Mesa de Víctimas de Ocaña participó en la convocatoria del Banco de Proyectos para la construcción de la paz, hecha desde la Unidad Nacional para las Víctimas y mediante la cual se buscaba financiar propuestas que incluyeran planes para la construcción de la paz, hasta por 50 millones de pesos. El llamado fue respondido por más de 500 iniciativas, quedando la presentada por la Mesa ocañera en el puesto 20 lo que le permitió ser tenida en cuenta para la realización del foro “Ocaña, Tierra de Paz”.

La intención del evento era la de concientizar a toda la comunidad de la necesidad de construir paz. Aun cuando la idea era realizar el foro antes del 2 de octubre, se aprovechó la coyuntura nacional actual para hacer propuestas de sacar adelante los acuerdos firmados entre el Gobierno y la insurgencia de las Farc.

Gabriel Bustamante, subdirector de participación de la Unidad para las Víctimas y uno de los expositores, envió a la población asistente un mensaje sobre la construcción de la paz en los territorios considerando que los acuerdos son de inmediata aplicación “en vista que benefician a las víctimas asentadas en zonas como la del Catatumbo y la provincia de Ocaña en desarrollo rural, construcción de vías, salud, educación y el derecho a tener una comisión dela verdad”.

Bustamante destacó el trabajo de la Mesa de Víctimas de Ocaña la cual está haciendo aportes mediante diálogos con la administración local a través de  propuestas importantes sobre generación de ingresos y con las cuales no se están mostrando como una “carga” sino que han aplicado la capacidad de supervivencia adquirida durante años.

En el encuentro se envió también un mensaje de esperanza a los habitantes de la zona del Catatumbo, una de las más victimizadas de Colombia, para que entiendan que no están solos y que la mirada del país está puesta sobre la región.

Por su parte, Diana Morales, directora de gestión institucional de la Unidad para las Víctimas, en su intervención ante la población víctima asistente, destacó  la iniciativa nacida desde la Mesa de Victimas de Ocaña que busca la reconstrucción del tejido social y humano de la población victimizada donde se discute y delibera la importancia de construir paz local y territorial.

Seguidamente, representantes de las víctimas se refirieron a la necesidad rápida de cerrar el conflicto y terminar “con la fábrica de víctimas, silenciando los fusiles y llegar a un acuerdo entre las partes ante las necesidades de desarrollo que tiene esta región del Norte de Santander”.

Edinson Delgado, campesino víctima del conflicto del municipio de Teorama y con asiento en la Mesa Nacional de Víctimas, expuso detalles del trabajo que se viene haciendo para hacer memoria histórica de todo lo que ha sido el conflicto armado de los pueblos y veredas a través de la consecución del relato de las víctimas de homicidio, secuestro, desplazamiento forzado, buscando testimonios de los campesinos de la región desde la explotación petrolera de 1928. “Queremos hacer memoria histórica para el municipio de Teorama  y al menos diez municipios de la región del Catatumbo, para dejar un legado a las futuras generaciones”, concluyó Delgado.

Reconocimiento

Líderes sociales de la comuna dos de Ocaña, que contempla barrios como Simón Bolívar y Brisas del Polaco, en los que se concentra un número importante de familias víctimas del conflicto y donde se ubica la sede de la Asociación de Desplazados de la Provincia, entregaron a la alcadesa municipal Miriam Prado Carrascal un reconocimiento por el apoyo dado a la organización la cual recibió inmobiliario para dotar el salón de eventos donde los desplazados y comunales realizan sus reuniones.  

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