Perdón y reconciliación: el encuentro entre Farc y Granada, Antioquia

Este sábado 23 de septiembre el municipio antioqueño se compromete con la paz y perdonará a las Farc.

Marcha de los granadinos el 9 de diciembre de 2000 incentivada por el Comité Interinstitucional en contra de la violencia paramilitar y guerrillera en diciembre del mismo año.Jesús Abad Colorado

El “santuario guerrillero”, la tierra en la que desde finales de los años 80 estuvo en disputa militar e insurgente; la misma que de sus dieciocho mil habitantes quedó reducida a unos ocho mil, aproximadamente, por el desplazamiento forzado, el miedo a estar en medio de una contienda sin tregua, de asesinatos y confinamientos, de masacres y horror. Las víctimas de esa atrocidad le dirán sí a la reconciliación y perdonarán en un acto público a los exguerrilleros de las Farc.

El encuentro nació por iniciativa de la parroquia del municipio. Se le unieron las instituciones locales y por medio de una Confraternidad Carcelaria de Comunidades Restaurativas que trabaja en Granada, se logró hacer contacto con el secretariado de lo que ahora es la FARC, Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

Pastor Alape es quien será el que encabece la comitiva de exguerrilleros que pedirán perdón a los granadinos este sábado 23 de septiembre.

 “No sabemos qué nos va a decir, pero nosotros estamos dispuestos al proceso de reconciliación y perdón”, dice Raúl Vélez, secretario de gobierno de Granada.

Serán cinco víctimas las que intervendrán y contarán su historia y sus cicatrices que la guerra les dejó. Una de ellas es Hernán Gómez, hermano del alcalde José Alberto Gómez, quien murió el 13 de junio de 2001 a manos de las Farc.

“Los victimarios se están arrepintiendo de los hechos y sería un absurdo con la historia de que no lo hagan”, reflexiona Hernán Gómez, quien asegura que el proceso de sanación lo hizo cuando entendió que llenarse de rencor y odio es perjudicial para la persona que sufre.

Una vez que participen las víctimas y victimarios, Pastor Alape se abrazará con alguno de ellos para sellar esa promesa de reconciliación. Para formalizar el acto, ambas partes firmarán un pergamino que contiene un escrito simbólico de lo que significa el momento.

"El futuro nos dirá de qué sirvieron las manos extendidas, las velas encendidas, y este sueño de país viajará de pueblo en pueblo, y de calle en calle, y este concierto de voces, cantará los versos conocidos, las campanas sonaran y traerán la noticia de la paz", dice en un fragmento del texto que sellará el acto de perdón y bienvenida a la paz.

Integrantes de la ONU, la Alcaldía Municipal, líderes de las instituciones locales y la parroquia serán los garantes de ese pacto de reconciliación, catarsis y resiliencia. 

Este encuentro se convierte en un gesto ejemplificador de lo que necesita Colombia. En la que los granadinos, luego del 6 y 7 de diciembre del año 2000, le prendieron velitas, no a la Virgen, sino a sus muertos. Las Farc destruyeron 110 viviendas, 50 negocios y acabaron con la vida de 19 personas.

“Las personas que menos han sufrido la guerra son las que han estado menos involucradas en lo que implica el posconflicto. La responsabilidad histórica de nosotros (Granada) es ayudarnos a salir del pantanero y de ese dolor, odio y venganza que dejó la guerra para que no se repita”, relata Jaime Montoya, líder de la Asociación de Víctimas del municipio.

Este suceso será “el primer paso” de la que invitación que hizo el papa Francisco en su visita al país: perdonar y reconciliar.

 

 

 

últimas noticias