Las rutas para hacer efectivas las circunscripciones de paz

Ningún camino jurídico para la creación de las circunscripciones transitorias especiales de paz demoraría menos de un año, y tendría que pasar por la voluntad del Congreso electo en 2014.

En el comunicado conjunto dado a conocer por las delegaciones del gobierno Santos y las Farc en La Habana (Cuba), anunciando un acuerdo sobre el segundo punto de la agenda en negociación, el de la participación en política, se habla de la creación de “circunscripciones transitorias especiales de paz”, a partir de las cuales se promovería la integración territorial y la inclusión política de zonas especialmente afectadas por el conflicto y el abandono.

Según la explicación, durante un periodo de transición, dichas comunidades tendrían “una representación especial de sus intereses en la Cámara de Representantes, sin perjuicio de su participación en las elecciones ordinarias. Estas circunscripciones transitorias serian adicionales a las circunscripciones ordinarias existentes.

Contarían con las garantías de acompañamiento para asegurar la transparencia del proceso electoral y la libertad del voto de los electores. Esta se pondrá en marcha en el marco del fin del conflicto, en democracia y luego de la firma del Acuerdo Final”.

¿Pero qué tan viable es esa propuesta desde el punto de vista jurídico? Un análisis de la Misión de Observación Electoral (MOE) señala que hay dos caminos para poder establecer estas circunscripciones especiales y ninguno de ellos es expedito.

El primer camino es incluir en el tan mentado referendo para la refrendación de los eventuales acuerdos la creación de estas circunscripciones, lo que implica someter a consideración ciudadana todo el texto normativo de esta nueva figura de representación política. En este caso debe darse en primer lugar la aprobación en el Congreso de la ley que convoca el referendo, seguido del análisis de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional y finalmente, la convocatoria a las urnas. Todo este trámite podría tomar al menos seis meses, si se cuenta con mensaje de urgencia en el legislativo y la celeridad de la Corte Constitucional.

El segundo camino para establecer estas circunscripciones electorales es a través de la realización de una reforma constitucional tramitada en el Congreso de la República, que podría demorarse al menos un año, que es lo correspondiente a dos periodos legislativos.

Para los dos casos señalados, una vez aprobada la reforma constitucional, es necesario tramitar en el Congreso una Ley Estatutaria que reglamente el funcionamiento de las circunscripciones de paz, lo que podría tomar como mínimo seis meses. Como quien dice, no es una propuesta fácil de sacar delante, más aún cuando en el próximo Congreso se tendrá ya la presencia del uribismo, con el expresidente Álvaro Uribe a la cabeza, hoy convertido en el más duro opositor al proceso de paz de La Habana.

 

últimas noticias