"Santos está dispuesto a firmar la paz este año"

Así lo expresó el vicepresidente Angelino Garzón en un seminario organizado por la Secretaría General Iberoamericana.

Archivo El Espectador

El vicepresidente Angelino Garzón dijo que el Gobierno está dispuesto a firmar un acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc antes de que acabe este año, pero se mostró escéptico con la posibilidad de que la otra parte acepte.

Garzón participó en un seminario sobre el "El proceso de paz en Colombia", organizado por la Secretaría General Iberoamericana (Segib), durante el que aseguró que el presidente Juan Manuel Santos "tiene la voluntad política de firmar la paz este año" y aclaró que "si se firman los acuerdos son para cumplirlos".

Pidió a la comunidad internacional que invite a la guerrilla a que tome la decisión de firmar este año, lo cual sería "una reivindicación importante" para las Farc, porque "obligaría al Gobierno a explicarse" desde el día siguiente.

"La paz no da votos en Colombia, la guerra sí", afirmó Garzón, quien desvinculó ese eventual acuerdo de las elecciones presidenciales previstas para 2014.

El Gobierno y la guerrilla de las Farc culminaron el viernes pasado en La Habana el décimo ciclo de unas negociaciones para conseguir la pacificación del país tras varias décadas de conflicto civil.

Garzón aseguró que en el actual proceso hace falta "paciencia y constancia" porque las conversaciones son con un grupo armado ilegal, y ambas partes deben moverse al margen de los tiempos políticos de Colombia.

Recordó que durante casi medio siglo las Farc mantuvieron actividad y ninguno de los gobiernos sucesivos pudo acabar con ella.

El presidente Santos, que fue elegido con nueve millones de votos, dio el paso "valiente" de reconocer que en Colombia hay un conflicto armado interno, lo que nunca había ocurrido, según Garzón.

El vicepresidente afirmó que antes de las conversaciones, desarrolladas desde octubre, primero en Oslo y luego en La Habana, la guerrilla pidió una tregua, pero el Gobierno se negó, porque quiere tener "manos libres para seguirla combatiendo".

También rechazó la petición de las Farc de que el eventual acuerdo sea garantizado por una asamblea constituyente: "no se pueden pedir imposibles".

Por eso reconoció que existe la posibilidad de que el diálogo se rompa, "porque si se piden imposibles el Gobierno dirá 'hasta aquí puedo llegar'", aunque añadió que sería muy negativo para el país.

Pidió que se tenga en cuenta a los millones de víctimas de la guerrilla, los paramilitares y los narcotraficantes para que tengan ayuda.

"En Colombia tradicionalmente sospechamos más de las víctimas que del delincuente. El presidente Santos cambió eso", señaló Garzón, partidario de "cuidar la credibilidad de los ciudadanos en las instituciones del Estado, porque si no vamos a la violencia".