'Si fuera colombiano y pudiera votar, lo haría por el sí': Mario Vargas Llosa

El escritor peruano, evocando a Héctor Abad Faciolince, expone en una columna de opinión sus razones para votar por el Sí en el plebiscito del 2 de octubre.

/ Luis Ángel - El Espectador

“¿Funcionará el acuerdo de paz? La única manera de saberlo es poniéndolo en marcha, haciendo todo lo posible para que lo acordado en La Habana, por difícil que sea para las víctimas y sus familias, abra una era de paz y convivencia entre los colombianos”.

Así, en una columna que divulga este sábado el diario El País de España, el escritor peruano Mario Vargas Llosa declara su apoyo al Sí en el plebiscito del próximo 2 de octubre, en el que los colombianos están llamados a refrendar los acuerdos de paz alcanzados entre Gobierno y Farc tras cuatro años de negociaciones en Cuba para poner fin a cinco décadas de conflicto.

En su texto, el escritor admite la incertidumbre respecto al Sí y al No que lo embargó en las últimas semanas; sin embargo, sostiene que tras haber leído un artículo de Héctor Abad Faciolince –en el que el columnista argumenta sus razones para votar afirmativamente para poner fin al conflicto, pese a ser una víctima de éste– se convenció de que se trata de la mejor opción para el desarrollo del país.

“Muchas veces me dije en estas últimas semanas: qué suerte no tener que votar en este plebiscito, pues, la verdad, me sentía tironeado entre el sí y el no. Pero las razones de este magnífico escritor que es, también, un ciudadano sensato y cabal, me han convencido. Si fuera colombiano y pudiera votar, yo también votaría por el sí”, asegura el peruano.

Vargas Llosa evoca los horrores de la guerra que tuvo que sortear Abad Faciolince y manifiesta que a pesar de que éste tuvo que vivir en carne propia lo peor del conflicto, hoy se orienta por un país en el que “los colombianos puedan por fin vivir como gentes civilizadas, sin seguirse entrematando”.

El peruano recuerda también el éxito en materia social y política de acuerdos de paz similares alcanzados en Irlanda del Norte, El Salvador y Guatemala, muestra de que –según Vargas Llosa– es posible vivir en paz y convivencia tras la firma de pactos de convivencia política y paz.

“El aire del tiempo ya no está para las aventuras guerrilleras que, en los años sesenta, solo sirvieron para llenar América Latina de dictaduras militares sanguinarias y corrompidas hasta los tuétanos. Empeñarse en imitar el modelo cubano, la romántica revolución de los barbudos, sirvió para que millares de jóvenes latinoamericanos se sacrificaran inútilmente y para que la violencia —y la pobreza, por supuesto— se extendiera y causara más estragos que la que los países latinoamericanos arrastraban desde hacía siglos”, precisa.

En el artículo Vargas Llosa también destaca que, muy a pesar del conflicto, Colombia es un país prospero en materia económica y sostenible a nivel político, por lo que advierte de lo que sería si ya no se tuviera que lidiar con las Farc.

“Lo sorprendente es que, pese a la violencia política, Colombia sea uno de los países que tiene una de las economías más prósperas en América Latina y donde la guerra civil no ha desmantelado el Estado de derecho y la legalidad, pues las instituciones civiles, mal que mal, siguen funcionando. Y es seguro que un incentivo importante para que operen los acuerdos de paz es el desarrollo económico que, sin duda, traerán consigo, seguramente a corto plazo”, remata.

 

(Lea aquí la columna del escritor peruano titulada "El precio de la paz")