'Si se empuja demasiado la justicia, puede que no se logre la paz'

El representante de la Iglesia católica en el país asegura que la paz debe sopesar la justicia y que, de firmarse un acuerdo bilateral de cese al fuego entre el Gobierno y las Farc, debe ser una firma definitiva.

Monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal. / Archivo

Esta semana empezará a calentarse el debate sobre la posibilidad de que la Corte Constitucional dé vía libre a la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo. El Espectador habló sobre el tema con monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, así como sobre el proceso de paz con las Farc y la posibilidad de que la fase exploratoria entre el Gobierno y el Eln termine en una mesa de negociación.

 ¿Por qué la Iglesia cambió de opinión y ahora acepta la adopción gay si el niño es hijo de uno de los miembros de la pareja?

No hemos cambiado de opinión. Hemos dicho que darle el hijo natural a su propio padre o madre, y que esta persona pueda estar acompañada por otra que la ayude a amarlo y educarlo, no tiene nada de insensato, me parece normal. No es que la Iglesia haya dado una posición pública frente a esto, pero considero que es una posición muy sensata.

¿Lo que no comparte la Iglesia es que el niño sea adoptado por una pareja del mismo sexo cuando ninguno de los dos es la madre o el padre biológicos?

El caso no tiene que ver con las parejas del mismo sexo, tiene que ver con el menor: cuando éste es totalmente extraño a la pareja la situación cambia, porque el niño tiene un derecho natural a tener un papá y una mamá. Consideramos que una pareja de un mismo sexo no ofrece esta posibilidad de darle papá y mamá al hijo. La Corte debe estar atenta y no legislar en contra del niño.

¿Entonces la posición oficial de la Iglesia hoy es que uno de los dos integrantes de la pareja del mismo sexo debe ser la madre o el padre biológicos para poder adoptar?

No hemos hecho esta gran discusión en la Asamblea Episcopal, pero creo que vamos a estar todos de acuerdo en que eso está bien, porque está salvaguardada la adopción por el hecho de ser el hijo natural de una de las dos partes. Lo que busca la Corte Constitucional es extender ese derecho de la mamá o el papá a su pareja para la protección del menor. Toda decisión a tomar debe favorecer la vida del niño, que ya es parte natural de uno de los dos.

Si eso ya se acepta, ¿por qué no permitir la adopción de una pareja homosexual?

Porque al niño hay que respetarle el derecho de tener un papá y una mamá. Hay intentos de transformar la familia, de decir que ésta son todas las personas que viven bajo un mismo techo, con el fin de inventarse todas las leyes posibles. Pero esta fantasía no puede aceptar el hecho natural de que un niño necesita su papá y su mamá.

¿Qué tan cercana es la Iglesia del proceso de paz?

Aparte de acompañar a las víctimas a La Habana, estamos ayudando en otros campos, pero de manera reservada; aunque nuestro trabajo por la paz no es ese. Nuestra tarea tiene que ser ayudar a que vayan floreciendo el perdón y la reconciliación. Evidentemente hay otros campos en los que debemos asistir, como la justicia social y la verdad.

Usted manifestó la semana pasada que está de acuerdo con un cese bilateral al fuego con las Farc. ¿Cree que debe darse antes de la firma de los acuerdos?

Tal vez me he contradicho en todo esto por la avalancha de preguntas. Al principio decía que después y luego que antes. Ahora quiero insistir en que el punto no es que sea antes o después. El punto es que cuando se firme este acuerdo bilateral de cese al fuego, sea una firma definitiva, es decir, no por tres meses.

¿Estará corriendo un riesgo el Gobierno al hablar desde ya de un cese bilateral?

Al hablar de este acuerdo bilateral se debe dar garantía de que va a ser un acuerdo permanente, de que no vamos a repetir la historia del Caguán. Naturalmente, para el Gobierno el asunto es complicado, porque al hacer un acuerdo bilateral con unos, sabiendo que existen también el Eln y las bacrim, no sé cómo hará para tratar con unos de una manera y con los otros de otra.

¿Qué pasará con el diálogo entre el Gobierno y las Farc si no se concretan las negociaciones con el Eln?

En este momento, las Farc están recorriendo un camino con mucha seriedad y responsabilidad, que no está condicionado de ninguna manera a lo que haga el Eln. Cada diálogo en La Habana va por su cuenta, y esperamos que el Eln opte por entrar en un camino no simplemente de diálogo, porque a ellos les encanta dialogar, sino en un proceso de paz que es estudiar, dejar las armas, integrarse a la sociedad y luchar por sus principios sin las armas.

¿Cree que, después de conocidos los seis puntos de acuerdo entre el Eln y el Gobierno, sí va a haber avance?

Lo que el Gobierno está buscando verificar es si realmente hay intención de avanzar en un proceso de paz. En años pasados, la Iglesia también acompañó con mucho interés el diálogo entre el Eln y el Gobierno, en Cuba. Fueron épocas de mucho trajín y pérdida de tiempo, porque se habla mucho pero no se llega a cosas concretas en términos de la dejación de armas y la reinserción a la sociedad. Yo creo que el Gobierno está verificando la buena voluntad y, una vez verificada, hará pública la admisión de que avanza en el proceso de paz con el Eln.

 ¿Esta vez sí será posible?

Sí, estoy positivo.

¿Los colombianos tendremos que aceptar que, en el marco de las negociaciones, uno de los puntos que se acepten es que ninguno de los líderes e integrantes de las Farc pague un día de cárcel?

Este punto tiene que ver con la justicia transicional, la cual hace sopesar la paz y la justicia. Habrá que ceder un poco en el tema de la justicia para lograr la paz, porque si se empuja demasiado la justicia, de pronto se rompe todo y no se logra la paz.

 ¿Se puede pensar en impunidad?

Las Farc y el Gobierno son conscientes de que no va a haber impunidad. No hay la más mínima intención de hacer borrón y cuenta nueva. Pero, más allá de la impunidad, toca ver cómo se va a trabajar ese elemento de la justicia transicional. Para eso están los expertos y esperamos que lo hagan bien.

 

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