Tan cerca y tan lejos: diferencias entre las Farc y Eln

Los grupos guerrilleros se parecen en muchos aspectos, pero entre ellos también hay diferencias notables. Estas son las principales.

 Aunque para muchos ciudadanos que han sentido con rigor la violencia guerrillera no existe diferencia alguna entre los grupos armados al margen de la ley, hay características que hacen a cada grupo guerrillero identificable y que para los negociadores del gobierno será clave tener en cuenta al momento de encarar la mesa de negociación con el ELN.

Siguiendo a los analistas Carlos Medina Gallego y Alejo Vargas, las diferencias pueden hallarse en dimensiones como la conformación histórica, el origen de sus integrantes, la concepción frente al poder, las estrategias y proclamas, las influencias ideológicas, su posición frente al narcotráfico y el número de sus integrantes.

En cuanto al origen histórico, mientras las Farc se consolidaron luego de la operación ‘Marquetalia’ (lo que le valdría ser una organización de bases predominantemente campesinas, especialmente las obligadas a huir en plena violencia política), el ELN se inició como una apuesta de estudiantes que habían viajado a Cuba y que regresaban al país con el propósito de realizar una revolución socialista. Por eso sus bases, en su momento inaugural, eran mayoritariamente intelectuales y estudiantiles.

Desde sus inicios, las diferencias ideológicas también separaron a estos grupos guerrilleros. En principio las Farc hicieron una apuesta hacia el Marxismo-Leninismo, orientada bajo el manto del Partido Comunista y de su líder ideológico Jacobo Arenas, mientras que el ELN tenía múltiples influencias, desde la experiencia cubana de la Sierra Maestra y el Castrismo, pasando luego por la Teología de la Liberación con el ingreso de Camilo Torres.

Para Carlos Medina Gallego, investigador y profesor de la Universidad Nacional, experto en la historia política de estos dos grupos guerrilleros, existe una diferencia en la forma en que Farc y ELN conciben el ‘poder’, a pesar de que ambos grupos se han caracterizado por la actividad militar. En ‘Elementos para una caracterización de diferencias entre el E.L.N y las FARC’, publicado por el Centro de Memoria Histórica, Medina Gallego anota que “el ELN ha centrado el énfasis de la lucha guerrillera en el trabajo político, con una actividad militar regulada por las necesidades de crecimiento y defensa del proyecto político”. En cambio, las Farc “sostienen la dinámica del trabajo político, pero han fortalecido la operatividad militar. Su concepción gira no tanto en torno a la construcción del poder, que lo hacen, como a la toma estratégica del poder”.

El cuarto nivel de comparación se refiere al de las estrategias y proclamas, entre los dos grupos guerrilleros. “Tienen muchas coincidencias en términos estratégicos: cambiar a la sociedad, que sea más justa, democrática, problemas de soberanía, la transformación del Estado, la construcción de un Estado socialista. Pero en la parte de procedimientos tácticos tienen algunas diferencias”, dijo Medina Gallego a El Espectador. No en vano los principales choques entre estas guerrillas han sido por la “administración del territorio, la influencia sobre la población y los recursos económicos a través de los cuales se desarrolla la economía de guerra. La disputa por la injerencia en asuntos políticos regionales y locales”, añade el investigador.

Para Alejo Vargas, uno de los investigadores con más experiencia en el campo del conflicto armado en el país, si bien hay elementos distintivos, a lo largo del tiempo las Farc van a tener una estructura de ‘cuerpos de Ejército’. De allí la frase que dice que las Farc son una guerrilla que se parece a un Ejército haciendo política. “El ELN, luego de un primer período de corte más caudillista, y de la crisis, se estructura en una guerrilla con unos énfasis mucho más regionales, donde la estructura federativa es mucho más fuerte, y las relaciones con los movimientos sociales tanto nacionales como territoriales es mucho más fuerte, con una alta sensibilidad a esas relaciones. Es por ello que la expresión de que el ELN se parece más aun partido político armado es también una buena manera, si quiere de condensar esa caracterización.(....)en esa medida claramente el ELN y las Farc son guerrillas bien distintas, pero en la perspectiva pueden encontrar una salida concertada”, anotó Vargas.

La postura de los dos grupos armados frente al narcotráfico también es diferente. "El Eln mantuvo una posición muy fuerte en contra de la entrada a sus territorios de estos cultivos. Mientras las Farc, forzadas por la circunstancia del desarrollo de las plantaciones, se vieron abocadas a regular y a cobrar impuestos por dichos cultivos, y después a meterse en el desarrollo de la industria del narcotráfico”, recuerda Medina Gallego.

Durante los últimos años, antes de que se iniciara el proceso de paz entre el gobierno y las Farc, pudimos presenciar choques entre estos dos grupos, sobre todo en regiones donde la intensidad del conflicto ha hecho que se disputen territorios y fuentes de financiación, como ocurrió en Arauca entre 2006 y 2010, cuando el Comando Central del ELN y el Secretariado de las Farc se reunieron para darle fin a dicho conflicto.

En cuanto al número de sus integrantes, es mucho mayor el de las Farc, en parte gracias a su evolución histórica. Las Farc crecieron más rápido y se consolidaron en el sur del país. Según cifras del gobierno, se estima que las Farc tienen en filas 8.000 hombres. El ELN, entre 1.500 y 2.000.

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