Un enroque para la paz

Juan Carlos Pinzón pasará a la Embajada de Colombia en EE.UU. y Luis Carlos Villegas será el ministro de Defensa. El uribismo cuestiona nombramiento del diplomático.

Juan Carlos Pinzón, ministro de Defensa saliente. / Luis Carlos Villegas, expresidente de la Andi, ministro de Defensa entrante. /Archivo
El presidente Juan Manuel Santos anunció anoche un enroque estratégico en su gobierno. Después de cuatro años como ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón se va para la Embajada colombiana en Washington (EE.UU.) y será reemplazado por el actual embajador, Luis Carlos Villegas, expresidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi).
 
Pinzón es uno de los ministros que más han durado en el gabinete de la Unidad Nacional, junto con la canciller María Ángela Holguín. Es un hombre de la entera confianza de Santos, fue su secretario privado en el Ministerio de Hacienda y luego, durante el gobierno de Álvaro Uribe, fue su viceministro de Defensa, así como su secretario general tan pronto llegó a la Presidencia. Desde 2011 estuvo al frente del Mindefensa.
 
A pesar de que Pinzón fue adquiriendo el suficiente protagonismo en los círculos políticos y los medios de comunicación como para ser ventilado como presidenciable en 2018, era un secreto a voces que estaba agotado y que desde 2014, con la reelección, se venía estudiando su salida. Su ascendente en las tropas y la evidente confianza del primer mandatario dilataron esa opción hasta ayer.
 
En su reemplazo llega Luis Carlos Villegas, un hombre que goza de buena imagen entre los empresarios e inversionistas por su pasado de más de 15 años al frente de la Andi y quien será clave para afianzar una de las obsesiones de la Casa de Nariño:  cohesionar a las fuerzas alrededor de la posibilidad de poner punto final al conflicto con las Farc.
 
El Gobierno tiene claro que se trata de una apuesta arriesgada en lo que respecta al proceso de paz. Villegas puede articular lo que ocurra  en la mesa de negociaciones de La Habana con la conducción de las tropas, pues conoce al dedillo los alcances de las conversaciones. En 2012, cuando se inició la fase pública de la mesa, fue designado como plenipotenciario de la comisión negociadora del Gobierno.
 
El enroque provoca desde ya un pulso. El uribismo, a través de algunos de sus senadores, señaló que Villegas no tiene la experiencia necesaria en el sector defensa y políticos que tienen oídos abiertos en parte de las tropas ya hablan de que la cabeza de Pinzón se les habría entregado a las Farc por sus pronunciamientos fuertes contra la guerrilla. Incluso se ha dicho que su salida estaría relacionada con su desacuerdo con decisiones ejecutivas como la suspensión de las fumigaciones con glifosato.
 
Si bien Pinzón había asumido el papel de hablarles duro a las Farc y se mantenía como una figura reacia a eventuales concesiones a la guerrilla, enviarlo a Washington puede tener que ver con la defensa que una figura de sus características puede hacer del proceso. En tiempos en que algunos temas gruesos de las negociaciones son vistos con lupa por Estados Unidos y no está claro cuál será el talante ideológico del próximo gobierno que ocupe la Casa Blanca, nombrar embajador a quien ha mantenido a raya a las Farc tanto en lo discursivo como en lo operativo puede ser una jugada a tres bandas.
 
Este enroque, dicen en el Gobierno, no hace parte de un remezón ministerial. Sin embargo, en los últimos días se hizo oficial la llegada de David Luna al Mintic, en reemplazo de Diego Molano, y también ayer el jefe de prensa de Palacio, John Jairo Ocampo, pasó a la dirección de RTVC y será reemplazado por Marilyn López, quien estuvo en la campaña reeleccionista. Hay rumores sobre la inminencia de otro cambio.