Un país unido que se imagina la paz

La construcción de la paz y la prosperidad es continua y ocupará generaciones. Nosotros llevamos 60 años en ello.

Ana Paula Zacarias, Embajadora de la Unión Europea en Colombia.

Imaginar el futuro de un país no es fácil y menos el de uno tan dinámico como Colombia. Ver hacia el 2020 depende de cómo evolucionan el proceso de paz, la economía, el desarrollo social y el escenario internacional. Creo que los diálogos de paz de La Habana pasaron la línea del “no retorno” y la economía tiene suficiente envergadura para superar las actuales circunstancias. Esto hace una paz posible que se irá consolidando más allá del 2020.

Por supuesto, hay que tener en cuenta lo social y lo humanitario. Colombia tiene gente preparada y dinámica, así, si se logra crear una visión común de futuro, es fácil imaginar un país unido hacia la paz, con progreso, desarrollo humano y solidaridad internacional. Pero cuatro años es poco tiempo, la construcción de la paz y la prosperidad es continua y ocupará generaciones. Nosotros llevamos 60 años en ello.

Los desafíos son varios. Primero, el comprender que en un conflicto armado interno, con millares de muertos y décadas de sufrimiento, no hay ni vencedores ni vencidos, sólo víctimas. Segundo, que los temas de verdad, justicia, reparación y no repetición deben ser cuatro pilares sobre los que se cimiente el siglo XXI colombiano. Y tercero, transitar un tiempo mínimo en paz para comprobar los inmensos beneficios de una sana convivencia. La paz es una construcción cotidiana de todos y para todos; necesita voluntad política, pero también el respaldo ciudadano. Así se puede garantizar la vida, los derechos y el bienestar común. Se trata de escuchar el corazón de todos.

No es un camino fácil, tampoco imposible. No olvidemos que la Unión Europea nació de las heridas que dejaron dos grandes guerras. Hoy, con voluntad, hemos logrado convivencia, unión en medio de la diversidad y, sobre todo, determinación y diálogo para resolver las crisis. La paz fue uno de nuestros principios fundadores, un norte al que Colombia también puede llegar.

Hemos ofrecido respaldo político y solidaridad en la construcción de convivencia, y desde el año pasado tenemos a Eamon Gilmore como enviado especial para el proceso de paz. También, con el Gobierno y la sociedad civil venimos trabajando desde hace más de veinte años y ahora, en su momento, ayudaremos a que se implemente lo acordado en La Habana. Trabajaremos en desarrollo rural integral con un enfoque territorial buscando complementar programas que el Gobierno construye en beneficio de las comunidades locales. Además, hemos creado, junto con nuestros estados miembros, un fondo fiduciario disponible cuando se firme la paz.

Pero, más allá del apoyo de la comunidad internacional, la Colombia 2020 recae en esa visión en conjunto, en la voluntad de todos los actores de ver el país en paz. En el siglo pasado la UE tuvo esa visión en dos estadistas, Jean Monnet y Robert Schuman, que imaginaron una Europa sin guerra que hoy es una realidad. Creo que a Colombia le llegó el momento de superar las heridas e imaginarse en paz.

* Embajadora de la Unión Europea en Colombia.

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