"Venimos a colaborar para que se reactive la mesa de diálogo": líder social desde Quito

Fueron 40 líderes sociales los que se reunieron con el Eln en una finca al sureste de Quito. El encuentro en Ecuador se da después de que los líderes se vieran con el presidente Juan Manuel Santos.

Algunos de los líderes que se reunieron con Santos, dos días antes de viajar a Quito (Ecuador) a un encuentro con el Eln.Archivo Particular

Cerca de 40 líderes sociales se reunieron hoy con representantes del Ejército de Liberación Nacional (Eln) en una finca al sureste de Quito (Ecuador), para analizar vías que permitan encarrilar el diálogo con el Gobierno de Juan Manuel Santos.

El pasado miércoles, el presidente colombiano se reunió con dirigentes de estos grupos sociales y defensores de los derechos humanos, que buscan colaborar en destrabar las negociaciones, en suspenso desde finales de enero. Al término del encuentro el dirigente colombiano autorizó que una delegación viajara a Ecuador, país que auspicia las conversaciones de paz desde hace un año, con el objeto de buscar cauces para activar de nuevo la negociación.

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Y este viernes, representantes de las organizaciones sociales, que actúan de manera independiente pese a contar con el aval de Santos, mantuvieron una reunión que se prolongó durante varias horas y concluyó sin resultados significativos. "Las organizaciones sociales tuvimos la iniciativa de hacer un diálogo con las partes, tanto con el Gobierno, como con el Eln, con el ánimo de ayudar a colaborar a que se reactive la mesa de negociación", manifestó a Efe Alejandra Llano, en representación de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

Aunque el primer encuentro celebrado en suelo ecuatoriano no arrojó resultados, los líderes sociales volverán a verse este sábado con miembros de la guerrilla para seguir con su cometido. Llano señaló que no ejercen como mediadores, pero sí responden a "un clamor social para que se sienten y vuelvan a restablecer el cese bilateral", con el objetivo de lograr la "seguridad y garantías a las comunidades en sus territorios".

La dirigente social incidió en que uno de los puntos de los acuerdos y la negociación, el relativo a la situación de los líderes sociales, pone de manifiesto la dificultad del proceso. "En los últimos dos años contamos más de 200 líderes asesinados, y 27 solo en enero, lo que muestra que en Colombia el proceso de construcción de paz es muy complejo y amerita muchos esfuerzos y acompañamiento internacional", sostuvo.

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Por su parte, en una comparecencia previa, Marilén Serna, del Congreso de los Pueblos, reveló que han presentado al Eln "propuestas muy concretas" que no elaboró, para conseguir el acercamiento entre las partes. "Nosotros hemos pedido a la mesa que los dos actores generen medidas tendientes a disminuir la intensidad del conflicto en los territorios, que se proteja la vida de las comunidades y de las organizaciones e implementen acuerdos de carácter humanitario", remarcó.


Acompañado por decenas de líderes a sus espaldas, Alejandro Pedraza, de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quiso expresar su reconocimiento al Gobierno de Ecuador "por auspiciar este espacio trascendental e importante no solo para Colombia sino para América Latina".

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Reconoció que "hay en este momento dificultades para la continuidad del diálogo respecto de la agenda acordada", pero subrayó: "Nuestra misión es buscar que tanto el Gobierno nacional de Colombia, como la delegación del Eln mantengan los esfuerzos para que se continúe desarrollando el diálogo".

Los diálogos de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y el Eln quedaron en entredicho a finales de enero por los atentados atribuidos a la guerrilla, que dejaron siete policías muertos y 47 heridos y llevaron al Ejecutivo colombiano a suspenderlos.

El pasado 10 de enero expiró un cese del fuego bilateral de 101 días tras el cual la mayor guerrilla en activo del país lanzó los ataques contra objetivos petroleros y de seguridad, en medio de las acusaciones al Gobierno de continuar acciones beligerantes y el hostigamiento contra sus dirigentes.