Víctimas unidas por la implementación de los acuerdos de La Habana

La Comisión de Seguimiento a la Ley de Víctimas del Congreso pidió a las delegaciones de paz no dilatar más los acuerdos y mantener el cese del fuego bilateral.

“Las víctimas exigimos la implementación de los acuerdos de La Habana ya”. La frase es de casi un centenar de víctimas que el lunes, desde el Congreso de la República, sentaron su voz de protesta por los resultados del plebiscito del 2 de octubre cuyos efectos, algunos de sorpresa y, otros, de indignación, aún se sienten. (Lea: Más de 100 organizaciones de víctimas piden protagonismo en el pacto nacional)

Y para eso fue que, precisamente, se reunió en una sesión extraordinaria la Comisión de Seguimiento a la Ley de Víctimas del legislativo que reúne a quienes han padecido durante este más de medio siglo de guerra los estragos de las confrontaciones armadas entre el Estado y grupos armados al margen de la ley. (Lea: Santos donará dinero del Nobel de Paz para reparar a las víctimas)

Las más de 7 millones de víctimas en Colombia han sido las más golpeadas con el triunfo del No en las urnas. Las medidas de reparación que se habían acordado con las Farc en La Habana  (Cuba) quedaron frenadas, como también el futuro de las 297 páginas que resumen el acuerdo que hoy está en el limbo.

Pero, a su vez, también han sido las víctimas las que mayor oxígeno han dado a este proceso de paz, incluso por encima de ese ‘salvavidas’ que representó para el presidente Juan Manuel Santos el Premio Nobel de Paz. Es una postura que, al menos, defendió el gobierno en esta sesión con víctimas en donde se lanzaron propuestas para sacar adelante los 4 años de negociación con las Farc.

“Las víctimas son la consecuencia más injusta de la guerra y creo que tenemos la obligación de salvar este proceso de paz en nombre de las víctimas”, señaló el senador liberal, Juan Manuel Galán, coordinador de la comisión de donde surgió una propuesta unánime para entregar a las delegaciones de paz del gobierno y de las Farc en La Habana en los próximos días: convocar a una nueva sesión de trabajo con las organizaciones de víctimas presentes en Colombia, en la que hagan presencia los negociadores de paz de ambas partes y se busquen nuevos consensos en torno al acuerdo de paz en los que también trabajan, paralelamente, los representantes del No y algunos voceros del gobierno.

Lo importante, en todo caso, es llegar cuanto antes a un acuerdo que logre unificar el sentir de un país que trascienda la polarización política y los intereses particulares de cara a las elecciones del 2018. Lo dijo la embajadora de Suecia en Colombia, Marie Andersson, también presente en la comisión.

“Lo ideal es que se logre un acuerdo antes de que el presidente Santos reciba el Nobel de Paz”, es decir, en la ceremonia en Oslo (Noruega), el próximo 10 de diciembre. Suecia, de hecho, era uno de los países que había anunciado un aporte de 112 millones de dólares para el posconflicto en Colombia y ha reafirmado su intención de contribuir en la implementación de los acuerdos cuando se logre un nuevo consenso nacional.

Este mensaje, de hecho, ha significado para el gobierno una nueva oportunidad para las víctimas y darles mayor participación. “La participación ha sido insuficiente, sin lugar a dudas, porque siempre se puede hacer más”, dijo en su intervención el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien defiende que las víctimas están con la paz de Colombia independiente de haberle dado el Sí o el No al Acuerdo de Paz.

El mensaje de las víctimas, no obstante el triunfo del No, es el de que no se desconozca a ese otro porcentaje que se decidió por el Sí o, incluso, que no se desconozca tampoco a la mayoría que se abstuvo de salir a las urnas para refrendar el acuerdo de paz. “Que no nos torpedeen la esperanza de tener un país diferente”, dijo la dirigente de la Unión Patriótica Aída Abella, voz a la que se han sumado representantes de otras organizaciones de víctimas que reclaman la presencia de voceros del Centro Democrático en esa mesa.

La cuota de sacrificios que han puesto las víctimas en este conflicto es incalculable, por encima de los cientos de miles de muertos que ha dejado la guerra y lo fundamental es que no se siga dilatando una negociación cuyo tanque de oxígeno ya está en conteo regresivo.

Mantener el cese del fuego bilateral y lograr que se materialicen los derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación y contar con garantías de no repetición seguirán siendo el eje central de este nuevo acuerdo que buscará darle un nuevo rumbo al país. Hay un mandato del mundo con el Nobel de Paz y no puede ser ignorado una vez más.

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