Acuerdo de paz convierte a las Farc en "paramilitares socios del Estado”: Uribe

El expresidente advirtió que lo acordado en Cuba facilitará que en el escenario político, la guerrilla cree una “distorsión para comprar votos, superior a la mermelada del Gobierno”.

AFP

Luego de que las delegaciones del Gobierno y las Farc en Cuba cerraran las negociaciones de paz con la firma de un histórico acuerdo para el fin del conflicto –el cual será refrendado a través de un plebiscito el próximo 2 de octubre– este viernes el expresidente y senador Álvaro Uribe advirtió que lo pactado en La Habana convierte a la guerrilla en un grupo paramilitar socio del Estado. (Lea: El abecé de los acuerdos de La Habana) 

En un largo comunicado leído desde Santa Marta y que tituló “297 páginas en una sola pregunta y de afán” –en referencia al texto completo de los acuerdos– Uribe manifestó que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos “ha utilizado” el proceso de paz para “estimular el descrédito” de la democracia ante propios y ante la comunidad internacional. (Lea: Este es el texto completo de los acuerdos firmados en La Habana) 

Este proceso convierte a las Farc en grupo paramilitar, socio del Estado para combatir a otros delincuentes; a manera del pasado cuando asociaron al Estado con narcotraficantes (…) La democracia más extensa y menos interrumpida de América Latina queda igual a dictaduras, y el narco terrorismo de las Farc como una legítima  insurgencia civil de aquellas que enfrentaron esas dictaduras”, manifestó el exmandatario, quien insistió en que las Fuerzas Armadas están siendo igualadas al terrorismo y ‘sometidas’.

En referencia al acuerdo sobre política de desarrollo agrario, Uribe manifestó que se trata de un documento que promoverá la “demagogia agrarista” para colectivización del campo y la destrucción del agro productivo. También indicó que las Farc han sido el verdugo del campo y que el Ejecutivo contribuye para ello, pues –dice el exmandatario– para 2017 se disminuirán los recursos de inversión agropecuaria y en los años anteriores ‘derrochó’ jugosas cuantías.

“El Gobierno ha estimulado una campaña contra más de dos millones de agricultores y ganaderos, víctimas del narco terrorismo (…)  Así empezaron Castro y Chávez, dejaron a sus pueblos sin comida, después destruyeron la industria, la economía toda, ahuyentaron a los empresarios y arruinaron a los trabajadores. Los ciudadanos honestos del campo rechazan la expropiación de sus tierras, reclaman condiciones para hacerlas producir”, dijo.

Sobre el punto de víctimas y el Sistema Integral de Verdad, Justicia y Reparación, Uribe dijo que el proceso de paz premia a las Farc al negar cárcel a los máximos responsables de delitos atroces y advirtió que con los dineros de la subversión, se creará “una distorsión para comprar votos, superior a la mermelada corrupta del Gobierno”.

“El Gobierno acepta el tribunal del terrorismo en lugar de reformar la justicia institucional, con doble instancia, acciones de revisión obligatorias y temporales, garantías de imparcialidad de sus administradores (…) Nada justifica permitir la elección de Timochenko al Senado o a la Presidencia, o de Joaquin Gómez a la Gobernación de la Guajira. Nuestra democracia les dio todas las oportunidades y prefirieron seguir con el asesinato”, agregó. 

El exmandatario, quien manifestó que con lo acordado, las Farc se convertirán en interlocutores de los derechos de la mujer –pese a la sistemática de violación de niñas y a arbitrariedades como el aborto– y sobre el plebiscito, insistió en que se redujo el umbral “apoyado por el aparato estatal, los fusiles del terrorismo y la intimidación a los servidores públicos y a los civiles”.

“El Gobierno aceptó que Timochenko pueda ser Presidente de la República después de haber asegurado que no podrían ser congresistas. El discurso oficial ocultó que a las curules aseguradas les suma otras 16 que surgirán de circunscripciones exclusivas de candidatos de Farc o afines”, indicó al precisar que el Gobierno tiene afán de aprobar el plebiscito para después promover una reforma tributaria para “gastar más, contraer más deuda, arriesgar la regla fiscal y la estabilidad de la economía”.

“En este proceso los únicos límites materiales del Gobierno, sus única líneas rojas han sido los cálculos de tiempo para protocolizar el premio al crimen, la paz a su manera, que justifique a una administración que acabó la confianza de inversión, menguó la economía, derrochó las bonanzas y ha creado dificultades de sostenibilidad a políticas sociales”, sostiene el senador del Centro Democrático.

Uribe se declaró sorprendido por el respaldo que goza el proceso por parte de la comunidad internacional –que “apoya la impunidad a las Farc– y manifestó que el ELN, las bandas criminales y los disidentes de las Farc “podrán seguir acumulando víctimas en la certeza que serán premiados”.

“Nadie discute la paz, que de acuerdo con la Constitución nadie puede discutir. Muchos colombianos en Resistencia Civil nos opondremos al plebiscito e insistiremos en una paz estable, sin riesgo para las libertades.  Con argumentos haremos la austera campaña del No al plebiscito de la FARC y del Gobierno. Con corazón y entrega enfrentaremos las trampas oficiales y la intimidación del grupo armado en debate electoral”, concluyó.