Acusan director de La Picota de no dar información de visitas a parapolíticos

La petición había llegado de parte del Representante Iván Cepeda y el director de Arco Iris, León Valencia.

El representante Iván Cepeda Castro le dirigió un derecho de petición al director de la cárcel La Picota de Bogotá, Álvaro Valencia Isaza, el día 12 de septiembre, solicitándole copia del registro de visitantes del centro penitenciario desde noviembre de 2006 hasta esa fecha. 

Según él, dicha información era necesaria para ahondar en las denuncias realizadas sobre irregularidades en el tratamiento dado a los políticos sindicados y condenados por concierto para delinquir recluidos en ese establecimiento, trabajo que se realizó en conjunto con León Valencia, integrante de la Corporación Nuevo Arco Iris.

"El director de la cárcel La Picota no respondió a la petición dentro de los términos legales (su respuesta data del 19 de octubre de 2011, más de un mes después de haber sido formulada), y además se negó a suministrar la información solicitada, argumentando que el registro contiene información personal reservada de los internos, derecho que prevalece a su juicio", advirtió Cepeda.

Para el congresista, tal argumentación “no tiene fundamento jurídico, obstaculiza el ejercicio de la función de control político, y en cambio arroja serias dudas sobre la existencia real de voluntad para esclarecer las múltiples denuncias sobre presuntas irregularidades sobre el régimen disciplinario de políticos sindicados y condenados por concierto para delinquir, recluidos en el pabellón ERE-SUR del establecimiento carcelario y penitenciario”.

Recordando que el control político es una función constitucionalmente protegida, el representante Cepeda señaló que la información solicitada no tiene el carácter de reservada y, por el contrario, la restricción a la información afecta de manera gravosa el derecho a la información y con este el correcto funcionamiento de la función de control político.

Cepeda y Valencia le enviaron una misiva al director Valencia Isaza, en la cual le señalan que su decisión de no entregar la información requerida “lejos de atender a la situación de derechos fundamentales de los internos, parece estar fundamentada en el interés particular de ocultar información que podría confirmar las denuncias realizadas sobre la existencia de irregularidades en el tratamiento de los políticos sindicados y condenados por concierto para delinquir que se encuentran en la Picota. Internos de este establecimiento e integrantes del INPEC han manifestado que se producen visitas frecuentes a éstos internos por parte de candidatos y candidatas a alcaldías, gobernaciones y corporaciones públicas, muchas de las cuales son atendidas en oficinas de la dirección del establecimiento carcelario y penitenciario. Información especialmente relevante atendiendo al escenario preelectoral en el que nos encontramos”.