Angélica Lozano renuncia a ser ponente de la reforma política

La representante señaló que el Gobierno redactó una ponencia “a puerta cerrada o excluyendo a congresistas”.

Angélica Lozano, representante a la Cámara. Luis Ángel - El Espectador

Por su “profunda inconformidad con el procedimiento de elaboración” de la ponencia que será presentada en el segundo debate de la Reforma Política, la representante Angélica Lozano renunció a su calidad de ponente del proyecto. (Lea: Reforma política, a plenaria de la Cámara)

“Durante la semana pasada insistí de manera reiterada en la importancia y urgencia de hacer una reunión con todos los ponentes y el Gobierno, como autor del proyecto, para discutir, analizar y acordar el texto para someter a consideración de la plenaria de la Cámara. Me invitaron a una reunión (…) No era una reunión de ponentes ni sobre la reforma política en general”, señaló Lozano en una carta enviada a Carlos Correa, presidente de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes.

Para Lozano, el Gobierno redactó una ponencia “a puerta cerrada o excluyendo a congresistas”. Agregó que el hecho de pedirle la firma para avalar un texto del cual no participó “usurpa mis funciones como ponente y viola los principios democráticos que el procedimiento legislativo busca garantizar”.

Después de nueve sesiones, y un proceso bastante lento, la Comisión Primera de la Cámara aprobó el proyecto el pasado 4 de septiembre para que siguiera su trámite en la plenaria de la corporación. Sin embargo, pasó con varias modificaciones que, según algunos sectores, alejan la iniciativa de su carácter estructural, como se había contemplado inicialmente.

Las críticas, en su momento, también llegaron a Rodrigo Lara, presidente de la Cámara. Miembros del movimiento Voces de Paz lo acusaron se sabotear la discusión de la reforma en la Comisión Primera al abandonar una de las sesiones para abrir el registro de la Plenaria y así obligar a que se levantara la discusión. (Lea también: Para Fajardo, requisitos en reforma política para inscribir candidaturas son inalcanzables)

Los cambios más considerables que ha tenido el texto de la reforma tienen que ver con la creación de la comisión de aforados, en reemplazo de la actual comisión de acusaciones, un tema que recobró vigencia por los escándalos que salieron a la luz y que involucran a congresistas, fiscales y exmagistrados de la Corte Suprema de Justicia; las formas de financiación de los partidos políticos; la eliminación de la figura de la recolección de firmas para inscribir candidatos; y la modificación de los requisitos que deben cumplir los movimientos y partido políticos para adquirir la personería jurídica para postular candidaturas en las regiones y a nivel nacional.

De hecho, este último punto fue uno de los criticó el precandidato a la Presidencia, Sergio Fajardo, quien, en una carta enviada al presidente Juan Manuel Santos, manifestó que los requisitos que han sido aprobados hasta el momento en cuanto al número de afiliados que deben tener un partido o movimiento para inscribir candidatos son simplemente “imposibles de alcanzar”.