Apoyo de EE.UU. para el posconflicto

Que las negociaciones con las Farc están limitadas en buena medida por la opinión que tengan los Estados Unidos de temas tan espinosos como el narcotráfico, la extradición e incluso el secuestro, es una verdad que se ventila alrededor del proceso de paz con la guerrilla.

El presidente Juan Manuel Santos y el secretario John Kerry. Presidencia

Que las negociaciones con las Farc están limitadas en buena medida por la opinión que tengan los Estados Unidos de temas tan espinosos como el narcotráfico, la extradición e incluso el secuestro, es una verdad que se ventila alrededor del proceso de paz. En ese sentido, los anuncios hechos en Colombia por el secretario de Estado de los EE.UU., John Kerry, respaldando los diálogos, dejan tranquilidad en el gobierno de Juan Manuel Santos.

Después de reunirse con Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo, los jefes del equipo negociador del Ejecutivo en La Habana, John Kerry sostuvo una conversación con el primer mandatario, en la que la paz fue el eje central. Los avances del proceso en Cuba, las posibilidades de que EE.UU. aporte a la consolidación de los eventuales acuerdos con la guerrilla y el deseo de ampliar los lazos comerciales, fueron los temas transversales de la agenda.

En una declaración a la prensa, Kerry destacó el “coraje” de Santos por adelantar negociaciones, a la vez que insistió en la necesidad de “acelerar” el proceso. “Tomó el riesgo de moverse en una dirección diferente y puso su liderazgo en riesgo para acabar con las muertes y dar seguridad a la gente”, dijo, advirtiendo sin embargo que mientras más tiempo tomen los diálogos, más difícil será. “Negociaciones como estas no pueden durar para siempre. Es importante acelerar y ellos (el Gobierno colombiano) pidieron ayuda para pensar formas de contribuir al progreso. Esa es la tarea”, enfatizó.

El respaldo estadounidense también está pensado para el posconflicto. “Estamos dispuestos a ayudar a construir oportunidades. Los Estados Unidos estamos comprometidos con su visión de paz y exhortamos a los colombianos para que se unan alrededor de ese propósito”, sostuvo el secretario de Estado. Y añadió que “apoyamos los avances que se han dado en las negociaciones y estamos dispuestos a contribuir en cuanto a la reforma del campo, a la solución al asunto de drogas y, sobre todo, a la reconciliación entre los colombianos y la reintegración de los combatientes”.

Aunque no hubo consideraciones particulares sobre los puntos de la negociación de La Habana, Santos se mostró satisfecho con la posibilidad de que EE.UU. se convierta en un socio, sobre todo para el eventual posconflicto: “Si logramos la paz, sería el cierre, el broche de oro de un proceso que nos ha unido en todos estos años, y también sería la plataforma y la base para poder continuar estas relaciones en el posconflicto de una manera proactiva y beneficiosa”, aseguró.