Arqueología al conflicto armado

La Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas fue instalada ayer con la presencia de los 12 expertos que darán una interpretación sobre los orígenes y el desarrollo de la guerra.

EFE

¿Cómo se originó el conflicto armado más viejo de Latinoamérica? ¿Qué factores han permitido y contribuido a su persistencia? ¿Quiénes son los responsables y quiénes son víctimas? A estas preguntas, que todos los colombianos nos hemos hecho alguna vez, tendrán que responder Alfredo Molano Bravo, Gustavo Duncan, Vicente Torrijos, Daniel Pécaut, Francisco Gutiérrez, Jorge Giraldo, María Emma Wills, Renán Vega, Darío Fajardo y Jairo Hernando Estrada, Eduardo Pizarro Leongómez y Víctor Manuel Moncayo, quienes pertenecen a la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, que fue instalada por la mesa de diálogos del Gobierno y las Farc ayer en La Habana (Cuba).

De igual forma, el presidente Juan Manuel Santos dio a conocer que la comitiva de miembros de la Fuerza Pública que viajó a la isla para integrar la subcomisión que avanzará en la discusión sobre la terminación del conflicto está integrada por cuatro miembros activos del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía, bajo la coordinación del general Javier Flórez, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares. Los oficiales activos, por primera vez en el proceso de paz, asisten a la mesa de diálogos, lo cual fue calificado por el mandatario como un “paso histórico” y tendrán que participar en la discusión sobre el cese del fuego bilateral, la dejación de armas, la desmovilización de combatientes y su reinserción en la sociedad. Temas que están consignados en el tercer punto de la agenda de diálogos, denominado fin del conflicto.

La Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas está integrada por 12 expertos en la guerra colombiana. De estos, diez tendrán que elaborar un informe sobre algún período o fenómeno que haya hecho parte del desarrollo del conflicto armado colombiano, mientras que los dos relatores (Pizarro y Moncayo) elaborarán los informes síntesis de cada uno de los documentos y consignarán las diferencias y coincidencias que surjan en la interpretación que cada uno de los expertos haga del más de medio siglo de guerra entre el Estado y la insurgencia. La comisión tendrá que entregar los resultados de las investigaciones a mediados de diciembre, cuatro meses después de la instalación.

Y aunque para las partes que hacen parte de la mesa de diálogos de paz este es un paso histórico y trascendental, también surgieron voces de protesta por los nuevos visitantes del proceso de paz. El primero en mostrar su insatisfacción fue el procurador general, Alejandro Ordóñez, quien en rueda de prensa sostuvo que la verdad histórica no puede surgir de un pacto con las guerrillas. “La verdad como derecho no puede ser jamás el resultado de una negociación entre el Gobierno Nacional y las Farc. La verdad no se negocia, al igual que no se negocian los derechos de las víctimas”, señaló el jefe del Ministerio Público.

Y Ordóñez fue más allá en sus críticas al cuestionar la composición de la comisión: “Este informe resultará de supuestos expertos cuya forma de designación cuestiona seriamente su imparcialidad e independencia, dos atributos que una comisión de ese tipo debería tener”. A los dardos del procurador respondió el propio presidente Juan Manuel Santos, quien desde la Casa de Nariño sostuvo: “Quiero aclararle al señor procurador general de la Nación: la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas que se instala esta semana no es la misma Comisión Futura de la Verdad. Son dos cosas completamente distintas: la Comisión Futura de la Verdad debe ser una comisión independiente”, señaló el jefe de Estado, no sin explicar que la comisión que se instaló ayer busca construir diferentes miradas de la guerra.

Con la visita del grupo de expertos que contribuirán a entender lo que ha pasado en medio siglo de guerra en Colombia, y de los miembros activos de la Fuerza Pública que participarán en la subcomisión para la terminación del conflicto, el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc parece caminar hacia la fase final. Ya se empieza a construir una versión de la verdad histórica, al tiempo que se inicia la discusión sobre cómo detener las balas y cómo hacer el tránsito de los guerreros a una vida civil y a la reconciliación.