Arrancan las presidenciales, Robledo el primer candidato

El senador del Polo Democrático se adelantó al debate electoral y aseguró que es necesario hacer una propuesta diferente al modelo que representan el presidente Juan Manuel Santos y su antecesor Álvaro Uribe Vélez

Cuando el presidente Juan Manuel Santos entra en la etapa final de su mandato, ya empiezan a aparecer aspiraciones a sucederlo en la Casa de Nariño. La primera oficial es la del senador de Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo, quien hará pública su candidatura, como precandidato de la colectividad, el miércoles en la mañana.

Robledo, ya había hecho un acuerdo previo con el sector representado por la ministra de Trabajo, Clara López Obregón, quien en su momento recibió el apoyo de Robledo para su fallida aspiración a la alcaldía de Bogotá. (Lea: Clara y Robledo, en polos opuestos)

El senador opositor es en la actualidad el principal elector del Polo Democrático, en las elecciones al Congreso logró la nada despreciable cifra de 180 mil respaldos en las urnas. Sin embargo, también es un hecho que su partido se ha venido desinflando y las diferencias entre los sectores que lo componen han deteriorado la unidad y el respaldo en las urnas.

Además, el descalabro de la administración de Samuel Moreno, cuando fue alcalde de Bogotá, es una costosa factura que le siguen cobrando al Polo Democrático por no haber hecho planteamientos claros frente a uno de los escándalos de corrupción más grandes del país.

Tal vez por ese motivo, el senador Robledo, en la carta con la que hace oficial su aspiración, señala como prioridad romper con el modelo “neoliberal” encarnado en el presidente Juan Manuel Santos y su antecesor Álvaro Uribe Vélez y a llama a “los colombianos que no tienen partido y los que teniéndolo, con su esfuerzo voluntario, quieran construir una nueva Colombia”. En síntesis, Robledo, busca un respaldo más allá del que representa el Polo.

Más allá del anuncio, lo primero que tendrá que hacer Robledo es literalmente rearmar su partido, las diferencias internas son casi irreconciliables y la decisión de Clara López Obregón de aceptar el Ministerio de Trabajo generó una ‘pelotera’ en el partido. Además, la situación se puso más tensa con la radicación de la reforma tributaria, asunto sobre el cual, Robledo afirmó que la ministra no representa al partido argumentando que nadie del Polo pertenecería a un Gobierno que pretende afectar las clases media y baja con una reforma como esa.

Por otro lado, el sector de la izquierda política ya no tiene como principal representante al Polo Democrático, en la coyuntura de paz han surgido nuevos partidos y movimientos como la Unión Patriótica, Marcha Patriótica, la Cumbre de los Pueblos, entre otros, que no están alineados el Polo.
 

Esta es la carta con la que Robledo oficializa la aspiración:

Bogotá, 26 de octubre de 2016.

Comité Ejecutivo Nacional (CEN)
Polo Democrático Alternativo
Ciudad

                           Ref. El Polo debe decidir sobre su candidatura a la Presidencia

Cordial saludo:

En 2018 se elegirá al presidente de la República y a los congresistas. Las elecciones serán cruciales para el futuro de un país que espero haya superado medio siglo de lucha armada, pero en el que seguirán los demás problemas que nos agobian.

El Polo debe iniciar su proceso para escoger una candidatura capaz de vencer y gobernar con un programa democrático diferente al neoliberal que tanto daño le ha hecho a Colombia, y que encarnarán los candidatos de Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe Vélez. Les informo de mi decisión de participar, como precandidato, en dicho proceso, en respuesta que a muchos compatriotas, de todas las condiciones sociales y políticas, me han animado a asumir ese honor y esa gran responsabilidad.

Como de lo que se trata es de que el país deje de ser gobernado por los mismos para evitar que siga pasando lo mismo, nuestro programa de gobierno expresará los intereses y derechos de los sectores populares urbanos y rurales, que tanto sufren en nuestro país, pero también de las clases medias, cada vez más maltratadas, y del empresariado, asimismo víctima del libre comercio que nos impide superar el atraso productivo y generar riqueza y empleo.

Bienvenidos los polistas, claro, pero también los que no tienen partido político y los que, teniéndolo, con su esfuerzo voluntario, quieran construir una nueva Colombia, en la que prosperen las condiciones de vida y trabajo de los asalariados (empleos, ingresos, salud, educación, entre otros), la economía de los pequeños y medianos propietarios urbanos y rurales y empresariales, un sector financiero al servicio del país, la protección del medio ambiente, la democracia auténtica –contraria al fraude electoral y al constreñimiento armado y desarmado de los electores–, la más decidida lucha contra la corrupción pública y privada y las relaciones con todos los países, partiendo del respeto a las soberanías y el beneficio recíproco.

Solo por los pésimos gobiernos de siempre puede explicarse por qué Colombia no disfruta del progreso de otros países, dado que poseemos un gran territorio lleno de riquezas de todo tipo y una Nación tan inteligente, creativa y trabajadora como la que más. Lo único que falta para que el país tome el rumbo al que tiene derecho es que todos los demócratas y patriotas, en una gran convergencia nacional, nos unamos y decidamos cambiarlo.

 

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