Arrancó el pulso por la refrendación de los acuerdos de paz

Sectores de izquierda presentaron ante el presidente Santos una propuesta de campaña por el sí en el plebiscito. Centro Democrático aún no decide si impulsar el no o el abstencionismo.

La ministra de Trabajo, Clara López; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el presidente Juan Manuel Santos, y la exsenadora Piedad Córdoba, durante la reunión con los integrantes de La Paz Sí Es Contigo.
La ministra de Trabajo, Clara López; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el presidente Juan Manuel Santos, y la exsenadora Piedad Córdoba, durante la reunión con los integrantes de La Paz Sí Es Contigo.

Aunque en teoría la campaña por el plebiscito sólo puede comenzar una vez el presidente Juan Manuel Santos informe al Congreso su intención de convocar al pueblo para que se refrende el acuerdo final de paz entre Gobierno y Farc, desde hace varios meses el Ejecutivo ha venido allanando el camino para tener la estrategia lista. Lo hizo a comienzos de junio, tras un consejo de ministros, cuando el gabinete en pleno lució una insignia con el mensaje “Sí a la paz”, un logo que fue interpretado como una avanzada de la cruzada para la refrendación, y más recientemente con la designación del expresidente César Gaviria como cabeza de la campaña a favor del sí en el plebiscito. Ahora, con el visto bueno de la Corte Constitucional a ese mecanismo de refrendación, los motores comienzan a trabajar a toda marcha.

De hecho, el primer mandatario se reunió ayer en la Casa de Nariño con por lo menos 100 integrantes del grupo La Paz Sí Es Contigo, la plataforma lanzada hace una semana por las principales fuerzas de izquierda del país con el propósito de movilizar a la ciudadanía a favor del sí en el plebiscito. Durante el encuentro, la exsenadora Piedad Córdoba, una de las líderes del movimiento, hizo entrega del documento de la campaña con la que buscarán obtener cerca de diez millones de votos. “Presidente Santos, cuente con todo el esfuerzo, con nuestra capacidad y, sobre todo, con nuestra alegría (…) Colombia tiene que estar de fiesta porque lo que estamos haciendo y lo que se va a lograr es algo muy significativo”, manifestó la excongresista.

En la propuesta, los firmantes plantearon la necesidad de realizar una campaña en todo el territorio nacional —e incluso en diferentes países— con un proceso comunicativo de varias fases que contempla desde la creación de comités de impulso en cada departamento, la realización de actividades culturales y una jornada de firmatón denominada “Todos firmamos, todos votamos por el sí”, hasta la puesta en marcha de talleres regionales para explicar los alcances de lo pactado en La Habana. “Hacer posible un país en paz implica importantes transformaciones que deben partir de los acuerdos alcanzados en las mesas y ampliarse a las propuestas de la sociedad. El inicio de dichas transformaciones, el seguimiento a su avance y los ajustes que requieren son parte de las iniciativas que un movimiento social, en clave de constituyente, debe impulsar”, reza el documento.

Para el presidente Santos, la participación y el acompañamiento de la izquierda no sólo han sido fundamentales en el pasado, sino que constituyen un gran estímulo, pues es la prueba de que, a pesar de las diferencias ideológicas, es posible unir fuerzas en busca de la reconciliación. “Esta paz es de todos los colombianos, y por supuesto la izquierda es una parte fundamental de este proceso, porque ustedes han estado en la vanguardia desde su inicio. Han creído en la necesidad de ponerle fin al conflicto que tanto dolor ha causado en este país”, aseguró el mandatario al insistir en que, a pesar de las diversas críticas, el plebiscito es el mejor camino para la refrendación. “Hay quienes están diciendo que con el plebiscito estamos atropellando la democracia. Nada de eso, al contrario. En este proceso hemos querido usar todos los procedimientos que la democracia nos ofrece para que los acuerdos tengan una seguridad jurídica”.

Trazado el camino con la izquierda, el Ejecutivo comenzó a trabajar en otro frente: el de la campaña oficial por el sí. Por eso el jefe de Estado también se reunió ayer con quien será el líder de la campaña, César Gaviria, para concretar la hoja de ruta con una propuesta que represente a todos los sectores de la sociedad y a los empresarios y en la que converjan también los partidos políticos. Sin embargo, es claro que la figura del exmandatario genera resquemor en algunas colectividades y ya hay quienes han mostrado su intención de mover sus propias fichas y hacer campaña por aparte. “El Partido de la U, que fue el que presentó el plebiscito, que fue el que lo defendió en la Cámara y el Senado, no va a aceptar que alguien le tire línea sobre cómo se debe hacer una campaña”, señaló, por ejemplo, el senador Armando Benedetti.

Y si por los lados del Gobierno se trabaja a toda marcha, por los del Centro Democrático la estrategia también está siendo cuidadosamente preparada. El uribismo continúa con la denominada “resistencia civil” y la recolección de firmas de los ciudadanos que se oponen a los acuerdos de paz, aunque aún no han definido si el camino a tomar será impulsar el no en el plebiscito o promover el abstencionismo. Por eso, desde hoy y durante tres días, las bancadas de Senado y Cámara del partido sostendrán varias reuniones para trazar el camino que seguirán. “En lo que a mi concierne, trataré de que el partido acoja mi propuesta de abstenerse de votar, aunque hay otras tesis que también puede ser analizadas y es que las directivas dejen en libertad a todos los miembros para que voten como quieran”, aseguró el excandidato presidencial Carlos Holmes Trujillo.

Para el senador del Centro Democrático Álvaro Uribe, es claro que el plebiscito como mecanismo para validar los acuerdos de paz con las Farc es ilegítimo y por tanto debe continuar denunciando lo que él denomina una “trampa a la ley”. “Yo no veía razón para que la Corte declarara inconstitucional la trampa, porque el Gobierno es leguleyo y sabe ajustar sus trampas a la ley (...) Yo creo que nosotros no podemos quedarnos en la sentencia. Aquí lo que hay que hacer es seguir denunciando la gravedad de lo acordado y el 20 de julio hay una reunión del Centro Democrático (...) para definir entre el no y la abstención”, señaló.

De hecho, el expresidente hizo un llamado a los ciudadanos para que se manifiesten hoy en las calles contra la decisión: “Estoy llamando a que hagamos un plantón con la bandera de Colombia enlutecida, con la cintica negra, porque esto es humillación tras humillación a la democracia. Seguiremos denunciando este atropello y el riesgo para el país”. Una iniciativa que fue acogida en redes sociales bajo la consigna “Colombia está de luto”, pero que también tuvo su contraparte, pues los defensores de la paz se reunieron ayer frente a la Corte Constitucional para darle un gigantesco aplauso por haber dado vía libre al plebiscito. Lo claro es que comienza a vivirse un nuevo pulso en la política colombiana: entre el sí y el no en torno a la refrendación de los acuerdos de paz.