Santos cuestiona a profesores molestos con que Uribe enseñe en Washington

El Jefe de Estado se refirió al pedido de 48 personas para que el ex mandatario deje de enseñar en Georgetown.

El presidente, Juan Manuel Santos, rechazó este miércoles una carta en la que catedráticos de Estados Unidos le piden a la Universidad Georgetown retirar al ex mandatario colombiano Álvaro Uribe su cargo de “académico distinguido”.

“Quisiera aprovechar esta oportunidad para rechazar a estos 48 pseudointelectuales que enviaron una carta a la universidad donde el (ex) presidente Uribe está dictando clase, diciendo que no es digno (...) de ser profesor (...)”, señaló Santos a periodistas en un acto público en Yumbo, Valle.

El mandatario agregó: “¡aquí en nuestro país respetamos y queremos al presidente Uribe!” y remarcó que durante el Gobierno de Uribe, de dos periodos (2002-2006 y 2006-2010), se devolvió a los colombianos “la fe en el futuro”.

El martes se divulgó el documento en el que unos 80 profesores de prestigiosas universidades de EE.UU. le piden a las directivas de la de Universidad de Georgetown que retire a Uribe de su cargo de “académico distinguido”.

Los profesores dirigieron la carta al rector de la universidad, John J. DeGioia, en la que aseguran que la presencia de Uribe “es una afrenta a los académicos y a su misión educativa”. Entre los firmantes figuran profesores y expertos de centros de estudios como Noam Chomsky, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Deborah Poole, de la Universidad Johns Hopkins; y Gilbert Joseph, de Yale University.

Los académicos respaldaron así una carta abierta emitida el pasado día 6 por el jesuita colombiano Javier Giraldo, investigador y activista de derechos humanos, para protestar porque Uribe esté dando clases en Georgetown, una Universidad católica regida por jesuitas.

En esa carta, enviada al jesuita estadounidense John Dear, el sacerdote colombiano acusó a Uribe de haber “fundado y protegido” a grupos paramilitares que “asesinaron y e hicieron desaparecer a millares de personas” en los últimos años en Colombia y calificó de “escandalosa” la práctica de los “falsos positivos” durante su mandato.