Vamos bien y seguiremos bien: Juan Manuel Santos

El presidente de Colombia envió al país un saludo de fin de año y destacó los logros de 2010.

El Presidente de Colombia Juan Manuel Santos envió el jueves un saludo de fin de año a través de una alocución en la cual destacó los logros del presente año y las metas que ya tiene en mente para 2011.

Santos valoró el hecho de que la economía colombiana crecería en 2010 por encima del 4% y que las exportaciones retomarán la senda positiva.

“Este año la economía debe crecer por encima del 4 por ciento (…) Las exportaciones vienen aumentando por encima del 20 por ciento y esperamos que la inversión extranjera bordee los 10 mil millones de dólares, como en sus mejores tiempos”, destacó el Mandatario.

De la misma manera, Santos exaltó que el costo de vida de los colombianos no superase el 3%.

“La inflación –el costo de vida–, que es el impuesto más caro para los pobres, estará nuevamente por debajo del 3 por ciento”, acotó.

Agregó que el desempleo volvió a tener tendencia a la baja y que la meta del Gobierno es llevarlo a cifras de un dígito.

“Vamos bien, y con el esfuerzo de todos, seguiremos bien”, manifestó el Presidente en la alocución que realizó desde San Estanislao, municipio ubicado en el  departamento de Bolívar,  el  cual estimó como el “más golpeado por ésta ola invernal”.

Santos no olvidó en su mensaje los logros que consiguió en 2010 la Fuerza Pública, al haber dado de baja a uno de los líderes de las Farc como lo fue el golpe al ‘Mono Jojoy’.

“Este año salieron de combate, gracias a la acción de nuestra Fuerza Pública, el símbolo del terror en Colombia, el jefe militar de las Farc, alias Mono Jojoy, y el jefe de una de las peores bandas criminales del país, el asesino de asesinos, alias Cuchillo”, destacó.

Santos garantizó que no se bajaría la guardia y que en 2011 se seguiría combatiendo a todos los violentos y criminales.

De otra parte, el Presidente aclamó que las relaciones diplomáticas con los países vecinos se hubiesen restablecido, luego de tensos momentos.

“Celebramos también que terminamos el año con las mejores relaciones con nuestros países vecinos y nuestro entorno”, valoró.

Finalmente destacó que más allá de la crisis en la que se encuentra el país por culpa de la ola invernal, el Gobierno no ha parado un día en su trabajo de sacar adelante y a apoyar a todas las personas damnificadas.

Recordó que ya el Ejecutivo tomó las medidas necesarias, a través de los decretos expedidos en las últimas horas, para garantizar el apoyo a todas las víctimas que ha dejado el invierno en el país.

“Nos esperan,  semanas, meses y años de trabajo continuo y esforzado para que entre todos salgamos fortalecidos de esta crisis”, acotó.

Finalmente, recordó que la Unidad Nacional es la integración de todos en beneficio de lo mejor para Colombia.

Nuestro propósito para el año 2011 debe ser uno solo: Trabajar unidos, (…) a cada uno de ustedes, queridos compatriotas, le deseo un feliz año y  prosperidad para todos”, concluyó.

Texto completo de la última alocución del Presidente Santos en 2010:

Queridos compatriotas:

El año que despedimos, en medio de la difícil situación generada por el invierno, nos trajo también muchos avances, buenas noticias, de las que no debemos olvidarnos.

Este año la economía debe crecer por encima del 4 por ciento.

Las exportaciones vienen aumentando por encima del 20 por ciento y esperamos que la inversión extranjera bordee los 10 mil millones de dólares, como en sus mejores tiempos.

La inflación –el costo de vida–, que es el impuesto más caro para los pobres, estará nuevamente por debajo del 3 por ciento.

El desempleo viene con tendencia a la baja, acercándose a nuestra meta de tenerlo en cifras de un dígito.

¡Vamos bien, y con el esfuerzo de todos, seguiremos bien!

En el tema de la seguridad, es bueno poder contar que los homicidios en el país disminuyeron, con alrededor de 580 muertes violentas menos que el año pasado.

En 276 municipios no se registró ni un solo homicidio en todo el año, y en otros 480 sólo se presentaron entre 1 y 5 asesinatos.

Es decir, en 756 municipios del país –casi el 70 por ciento– los homicidios en el año fueron entre 0 y 5. ¡Un gran logro!

Y se dieron contundentes golpes a los grupos armados ilegales.

Baste recordar en que este año salieron de combate –gracias a la acción de nuestra Fuerza Pública– el símbolo del terror en Colombia, el jefe militar de las Farc, alias Mono Jojoy, y el jefe de una de las peores bandas criminales del país, el asesino de asesinos, alias Cuchillo.

Muchas felicitaciones, y toda nuestra gratitud, a las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, que cada día producen mejores resultados por la seguridad y la tranquilidad de los colombianos.

No bajaremos la guardia, y seguiremos combatiendo a los violentos y criminales, y protegiendo a la población.

También resaltamos los avances sociales del país, que –gracias al trabajo del gobierno del presidente Uribe– nos dejaron una cobertura prácticamente universal en educación y en salud.

Con la aprobación por el Congreso de la Ley de Reforma a la Salud, y de la Ley de Formalización y Generación de Empleo, y la futura aprobación –como esperamos– de la ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, y de la Reforma a las Regalías, viene una positiva transformación social en Colombia.

Habrá más calidad en la salud y la educación, más empleo para los jóvenes y las madres cabeza de hogar, y mayor equidad en el reparto de los recursos del subsuelo.

Celebramos también que terminamos el año con las mejores relaciones con nuestros países vecinos y nuestro entorno.

La Unidad Nacional a la que he convocado ha sido fundamental para lograr estos avances.

Pero la Unidad Nacional no es sólo una unidad para aprobar leyes.

La Unidad Nacional es mucho más: Es una unidad de todo el país en torno a propósitos esenciales, y tiene que ser ahora –más que nunca– una unidad para que enfrentemos entre todos el inmenso reto que nos deja este duro invierno, el peor de nuestra historia.

El Gobierno no puede solo; el Estado mismo no puede solo.

Por eso hemos convocado –y comenzamos a recibir– la ayuda internacional.

Necesitamos contar con el concurso de todos los partidos políticos sin excepción, de las ONG, de las asociaciones sin ánimo de lucro, de las organizaciones sindicales, de los gremios y, en general, de todos los colombianos.

¡Tenemos que unirnos! Tenemos que crecernos como nación para salir fortalecidos de esta crisis.

He querido hablarles hoy  desde San Estanislao, en el  departamento de Bolívar,  el  más golpeado por ésta ola invernal. 

Este colegio  Mauricio Nelson Visbal  es uno de los tantos albergues en los que miles de colombianos pasarán la noche de año nuevo, por causa de esta emergencia.

En este municipio, su alcalde y sus pobladores han dado ejemplo de solidaridad, recibiendo a los damnificados de las poblaciones vecinas, como Soplaviento y San Cristóbal,  lo que los convierte en un modelo a destacar.

He venido para decirles que  no están solos.   

He venido para  reafirmar ante ustedes mi  compromiso y el del Gobierno con los damnificados: No ahorraremos esfuerzos hasta que veamos que sus vidas hayan vuelto a la normalidad.

No será un proceso fácil ni corto. Pero es nuestra prioridad.

Ayer aprobamos  las medidas que nos  garantizan recursos por 5 billones de pesos para atender la fase humanitaria y de rehabilitación.

Con éste dinero atenderemos las necesidades básicas de todas las familias que se han visto afectadas por ésta tragedia y  las obras prioritarias para el restablecimiento de los servicios esenciales en varios municipios del país. 

Estamos trabajando para garantizar unas condiciones de vida digna para todos los damnificados. Quienes decidan no aplicar a la opción de los subsidios de arrendamientos, serán acogidos en albergues temporales de calidad.

Ayer mismo se han iniciado los trámites para la construcción de nuevos albergues.

Vamos a ir trasladando las familias que  habitan en colegios como éste que hoy  nos acoge, hacia nuevas soluciones temporales de vivienda digna

Porque nos hemos trazados una meta: ningún niño, ¡ningún niño!, verá afectados  sus estudios por la ola invernal.

No descansamos, ni descansaremos, en esta tarea. Nuestra Prioridad seguirá siendo la atención humanitaria.

Nos esperan,  semanas, meses y años de trabajo continuo y esforzado para que entre todos salgamos fortalecidos de esta crisis.

Las lecciones del actual invierno nos ayudarán para que los pueblos, las vías, las escuelas, los centros de salud y las redes de servicios que se reconstruyan, se edifiquen mejor, en zonas de bajo riesgo y con las condiciones técnicas apropiadas.

Yo sueño con que, a partir de esta tragedia, forjemos una Colombia todavía mejor que la que teníamos.

¡Y sólo la lograremos si trabajamos unidos!

La solidaridad ha sido inmensa, pero no podemos parar. ¡No podemos parar!

Nuestro propósito para el año 2011 debe ser uno solo:

Trabajar unidos,

 Colombianos: ¡Unidos saldremos fortalecidos!

Con la ayuda de Dios, una vez más, saldremos adelante.

A cada uno de ustedes, queridos compatriotas, le deseo un feliz año y  prosperidad para todos!