Se abre debate a despenalización de cultivo de drogas en Colombia

La Cámara de Representantes este martes dará el primer debate al proyecto de ley que establece dicha posibilidad.

El Congreso de la República inició el estudio de un proyecto de ley encaminado a establecer un completo ‘revolcón’ al Código Penal en materia de drogas, desde la perspectiva de los cultivadores.

Este martes la comisión primera de la Cámara dará estudio a la iniciativa que busca suprimir del Código la persecución a los cultivadores de droga por dicha actividad. Al debate están citados los ministros de Justicia, Juan Carlos Esguerra y de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, así como el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, Rafael Mejía.

El representante Hugo Velásquez Jaramillo, autor del proyecto, justificó su iniciativa en que el problema del narcotráfico ha incidido de diversas formas en la vida social, económica y política de Colombia en los últimos 40 años, sin que las actuales políticas hayan dado los mejores resultados.

“Colombia enfrentó, no puede negarse, una guerra casi en solitario para tratar de frenar o reducir tal actividad criminal y después de varios lustros de enfrentamientos y al evaluar los resultados de esa lucha, la respuesta al unísono fue fracaso”, sostuvo el legislador.

Por eso, consideró que replantear la lucha antidroga es una exigencia práctica, comprobando cómo está que las actuales políticas son absolutamente ilusorias en sus resultados.

A favor de tal despenalización presentó las siguientes argumentaciones:

  •  Se realiza un acto de justicia social reconociendo que hay un sector de campesinos empujados al narcocultivo por el abandono oficial, carencia de vías de comunicación, falta de crédito, informalidad de la propiedad rural y por necesidad de sobrevivir.
  • Descongestión judicial y carcelaria, ya que son los cultivadores, raspachines y sus familias los que ocupan la mayor dedicación del aparato judicial y carcelario.
  • Se desestimula el desplazamiento de las áreas cultivadas que por buscar clandestinidad terminan por favorecer la tala de selvas y bosques, propiciando escenarios que se aprovechan por los actores armados.
  • Se acaba con una de las fuentes de corrupción de autoridades de policía locales.
  • La agricultura lícita se abarata ya que hay algunos combustibles como el ACPM, y ciertos abonos, pesticidas y fungicidas necesarios para cultivos legales, que son restringidos so pretexto de que se destinarían al narcocultivo, lo que también sirve de aliciente a la corrupción.
  • Se rompe un eslabón en la coexistencia campesino, guerrilla y paramilitar, pues el campesino no necesitará del apoyo de los actores armados.
  • Liberar (por efecto de la despenalización) el cultivo, llevará al desestímulo de tal actividad porque los efectos de las leyes del mercado reducirán el precio del producto.
  • Será posible destinar los demás recursos logísticos del Estado a perseguir las demás fases no desagregadas del narcotráfico, como son el procesamiento, transformación, comercialización y exportación, máxime cuando es inminente la reducción de la ayuda del Plan Colombia, según anuncios del Presidente Obama.

 

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