Es urgente una política hacia China

Con 9 acuerdos suscritos bajo el brazo regresan el Presidente y su delegación desde China, pero, ¿qué significa esta visita para Colombia? Varios elementos llaman la atención de la visita al país del dragón.

Primero, hay logros y compromisos adquiridos en materia de comercio, inversión, energía, agricultura y alimentos que comprometen a Colombia a fortalecer su relación con China más allá del intercambio mercantil, si se quiere fortalecer la relación con la gran potencia emergente de este siglo. Esto implica para el país la necesidad de generar las bases para un verdadero desarrollo industrial con tecnología e innovación y significa, ahora sí, mirarse a 20 y 30 años hacia adelante, una lección sobre la que los chinos son expertos.

De otra parte, según el Presidente, “los 9 memorandos que firmamos sientan las bases para el Acuerdo de Libre Comercio, si se logra negociar, pues nos abre el mercado chino”. Esto prácticamente centra la visión colombiana de las relaciones con China en la firma de un TLC, lo cual implica perder la mirada de contexto.

Cabe estudiar cómo ha sido la experiencia de los países latinoamericanos que lo han firmado con esa nación. No es que el TLC per sé nos abra las puertas con ese país. Los casos de Chile, Perú y Costa Rica así lo demuestran: en materia comercial ya tenían un mercado muy fuerte con Asia y además no fue una iniciativa separada del aumento de las visitas de alto nivel, del intercambio cultural y del fomento a la investigación sobre China en la Academia. Chile es el gran visionario en las relaciones con el Pacífico. La alianza entre universidades públicas peruanas en asociación con sus pares chinas ha solicitado desarrollar programas de investigación conjunta en temas relacionados con la innovación y el desarrollo de tecnologías de la información. Costa Rica tiene anualmente más de 100 becarios en China aprendiendo mandarín dentro de los acuerdos gobierno a gobierno, mientras Colombia tiene entre 30 y 40 becas anuales.

El Presidente Hu Jintao en su reunión con el mandatario colombiano formuló 4 puntos para impulsar las relaciones chino-colombianas que muestran la visión de China.

Primero recomendó mejorar la confianza mutua en política y abogó porque funcionarios de alto nivel, de gobierno, legislaturas y partidos políticos de los dos países fortalezcan el diálogo, con el objetivo de entenderse mejor y apoyarse en temas de interés mutuo. Esto tiene un gran valor en la construcción de las relaciones con China, ya que los diálogos persona a persona fortalecen el clima de confianza, y ésta “es más valiosa que el oro y cualquier moneda”, según Ma Zhegang, director del Instituto de Estudios De Problemas Internacionales de China.

El mandatario chino dijo también que “China y Colombia deben alcanzar de manera conjunta el desarrollo común en lo económico”, lo que implica desarrollar la visión de socios, no de contrapartes, una perspectiva que es típica de los países de Oriente, y a la que si Colombia se abre, el país puede servir como una plataforma de enlace no sólo con otros países latinoamericanos, sino también con Estados Unidos y la Unión Europea aprovechando su privilegiada ubicación geográfica, es decir, asociándose y haciendo triangulaciones. El caso de Costa Rica es un ejemplo: es parte de las cadenas de valor en materia tecnológica con países del Asia Pacífico.

Como tercer punto, Hu reclamó enriquecer el contenido de los intercambios para ampliar la cooperación en las áreas de cultura, educación, radiodifusión, televisión, cine y reducción de desastres. Y señaló que es preciso intensificar los contactos entre jóvenes, sectores no gubernamentales y gobiernos locales. Aquí es claro el énfasis en áreas vinculadas con el ámbito de la cultura. Esto amplía considerablemente el enfoque de las relaciones entre ambos países. En efecto, uno de los objetivos importantes del XII Plan Quinquenal (2011- 2015) es acelerar el desarrollo de las industrias culturales.

Todo lo anterior lleva a tener en cuenta el contexto chino a la hora de evaluar los acuerdos y la relación con ese país: de una parte, el discurso del mandatario chino tiene una perspectiva integral, donde se abordan todos los ámbitos de relación. El presidente de Cofco en su conversación con el mandatario colombiano reveló no solo el buen concepto que tienen los chinos sobre el país, sino que a la vez expresó esa visión de totalidad: “es un país geográfica, política y económicamente correcto y tiene recursos humanos y naturales".

El ámbito económico es el mayor punto de identificación en este momento, pero ello no significa que se descuiden otras áreas. Esto es claro en la política china: aunque el gigante asiático se viene acercando a América Latina desarrollando sinergias en el plano económico, está elevando el diálogo político y los intercambios culturales.
Resta que Colombia asuma con responsabilidad y conocimiento los compromisos adquiridos, teniendo en cuenta que en las relaciones con Oriente, la palabra es antecedida por los hechos, porque pone a prueba nuestra capacidad de materializar lo que decimos.

* Politóloga internacionalista especialista en China, Candidata a PhD, [email protected]

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