Cambio de postura de Chávez se debería a información de computadores de 'Reyes'

El diario estadounidense <em>The Washington Post</em> dice en su editorial de este miércoles que la &quot;explicación obvia&quot; para un cambio de posición del presidente venezolano Hugo Chávez frente a las Farc se halla en las computadoras confiscadas por las autoridades al grupo guerrillero. <p>&nbsp;</p>

Los allegados de Chávez "no han ofrecido respuestas coherentes" hasta ahora a las denuncias de que en los archivos que se encontraron en esos computadores había hechos aparentemente derivados de contactos del gobernante con las Farc, afirma el periódico en su principal columna editorial.

El diario recuerda que hace cinco meses Chávez pidió reconocer a las Farccomo un "ejército legítimo", posición que cambió el pasado fin de semana al afirmar, dirigiéndose a esa organización, que debería liberar a todos los secuestrados "a cambio de nada" y prácticamente desintegrarse ya que un movimiento guerrillero armado "estaba fuera de lugar" en este momento en Latinoamérica.

Los "miles de archivos digitales contienen pruebas contundentes de que el señor Chávez y el presidente ecuatoriano Rafael Correa aceptaron ayuda de las Farc mientras ascendían al poder y luego proporcionaron o prometieron al grupo dinero, armas o guaridas seguras".

El periódico dice que el sábado, en la víspera de las declaraciones de Chávez, un miembro de la Guardia Nacional de Venezuela fue capturado en Colombia con unos 40.000 cartuchos de armas largas que trataba de entregar a las Farc, grupo considerado terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

"El señor Chávez claramente trata de evitar las consecuencias de apoyar a un grupo terrorista contra un gobierno democrático, que podría incluir inclusión de Venezuela o algunos de sus altos funcionarios en la lista de patrocinadores de terrorismo del Departamento de Estado... Tal vez también espera obtener crédito por lo que fuentes colombianas dicen que puede estar cerca una decisión de las Farc de liberar a todos sus rehenes".

"De cualquier modo, su desacreditación de los movimientos armados revolucionarios... sólo puede ser bien acogido", dice el periódico en su editorial "Una retractación feliz".