Carlos García sigue al frente de La U a pesar de llamado por parapolítica

El Partido de la U no aceptó la renuncia de Carlos García Orjuela, como presidente de la colectividad. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia lo llamó este miércoles a versión libre para que explique una supuesta reunión que sostuvo con un jefe paramilitar del Tolima en 2001. La colectividad dice que el llamado no es una condena.

El senador Luis Elmer Arenas, confirmó que García seguirá al frente de La U, luego de manifestar que la medida tomada por la Corte Suprema de Justicia no lo priva de su libertad, ni es una situación en la cual se le esté declarando culpable de tener vínculos con los paramilitares.

“Le damos todo nuestro respaldo, primero por institucionalidad y luego por esa es una medida en la cual se le declara vinculado a la investigación (…) nos pareció apresurado tomar esa determinación”, explicó Arenas.

El llamado

La Corte Suprema dijo que un testigo del escándalo de la parapolítica aseguró que García se reunió en 2001 con un jefe del Bloque Tolima de las Autodefensas, con quienes el parlamentario tendría estrechos vínculos.

Elespectador.com había anticipado el este miércoles en la mañana la decisión de García Orjuela de dejar la presidencia de la ‘U' si se confirmaba el llamamiento de la Corte por el escándalo de la parapolítica.

Los líos del senador Carlos García comienzan por la versión de un testigo que se encuentra recluido en la cárcel de Picaleña, quien asegura que el legislador tiene vínculos con los paramilitares.

En el testimonio el denunciante asegura que en el año 2001 el actual presidente del Partido Social de Unidad Nacional (La U) se reunió en el sur del Tolima con cabecillas de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).

El testigo es el mismo que relacionó a Pompilio Avendaño, Representante liberal del Tolima, que se encuentra detenido dentro de la investigación que adelanta la Corte Suprema de Justicia por posibles vínculos con los paramilitares.

García había aclarado que se marginaría de la colectividad, pero sin renunciar a su curul, lo cual significa que estaría dispuesto a someterse a la justicia de la CSJ y no de la Fiscalía General de la Nación, organismo que asumiría la investigación en caso de que García diera un paso al costado en el cargo de Senador.