Diez años sin Eduardo Umaña

<p>La Universidad Nacional será el escenario de una actividad que busca
preservar la memoria de uno de los más grandes defensores de derechos
humanos y laborales del país, José Eduardo Umaña Mendoza.</p>

“La muerte de Eduardo no la hemos podido superar”. Eso dice Gloria Gómez, presidenta de Asfaddes, una de las tantas organizaciones civiles con las que Eduardo Umaña trabajó. Lo mismo expresa Rafael Galvis, líder sindical de ETB y uno de sus escuderos. Lo dice Javier Giraldo, su gran amigo y compañero de batallas. Lo asegura Jorge Molano, uno de los muchos de quien fue maestro.

Recordar a Eduardo Umaña, sus luchas y su legado. Ese es el objetivo que se propusieron Patricia, su esposa, y Camilo, su hijo, al organizar el evento que empieza este viernes a las 6:00 de la tarde, y que tendrá lugar en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional. Han contado con el apoyo de diversas organizaciones, pero el esfuerzo, casi en su totalidad, es de ellos dos.

Camilo es el que más se ha esmerado. Coordinó la realización de un documental de la trayectoria de su padre, que recuerdan momentos llenos de pesadumbre como el del sepelio del abogado, cuando su abuelo, Eduardo Umaña Luna, otro brillante jurista y académico, clama: “¡la muerte de José Eduardo es exclusivamente mía!”.

En este evento también será lanzado ‘Las Altisonancias del Silencio’, el primer libro de Camilo, en el que recoge la ideología de quien fundó organizaciones como la Liga por los Derechos de los Pueblos, de quien fue un defensor a ultranza de los derechos de los trabajadores, de quien se empeñó en saber la verdad de los desaparecidos del Palacio y de otros tantos.

La publicación, sin embargo, también deja entrever con el dolor del niño de 12 años cuyo padre fue abaleado el 18 de abril de 1998, a mediodía, en su oficina; y del hombre que creció en su ausencia: “Diez años con humos que obscurecen los horizontes y sinsabores que apestan las voces. Diez años de nuevos viejos caminos a los olvidos. Nuevo siglo que no es el mismo pero es igual; nuevo siglo con más cruces, más agonías”.

El jueves en la tarde, en la Plaza de Bolívar, también hubo manifestaciones culturales para recordar a este hombre. Este viernes, el jesuita Javier Giraldo, la única persona diferente de Eduardo Umaña Luna que pronunció un discurso en el sepelio de José Eduardo, hablará de la cruzada que el jurista emprendió por proteger los derechos humanos en el país.

Los estudiantes del colegio Eduardo Umaña Mendoza darán un recital y su coro entonará con Iván Darío Hernández, sobrino de Umaña, una canción en su honor.

Umaña fue asesinado hace una década, y su caso continúa sin resolver. Pero tanto su hijo como sus allegados esperan que el país no olvide lo que consideran su mayor legado, que fue su pasión por una vida con justicia. De allí el lema con el que siempre lo recuerdan: “Mejor morir por algo que vivir por nada”.