Estudiantes y estratos bajos pagarían mitad de pasaje en los "transmilenios"

<p>El costo del pasaje en los sistemas masivos de transporte del país bajaría hasta un 50% para los estudiantes y adultos mayores, gracias a un proyecto que está a un debate de convertirse ley de la República.</p>

La iniciativa que es promovida por el ministerio de Transporte y los congresistas de la comisión sexta de la Cámara, busca bajar hasta la mitad el valor total del pasaje para casos específicos en población que pertenezca a los niveles 1 y 2 del SISBEN.

Por ejemplo, este precio especial sería establecido para la población estudiantil, ya sea de básica primaria, secundaria, universitaria, técnica formal y no formal, siempre y cuando sean menores de 25 años de edad.

También las personas adultas mayores de 55 años si es mujer o sesenta 60 años si es hombre. Igualmente se aplicaría a quienes estén en condiciones de discapacidad física, psíquica o sensorial.

El descuento en el valor del pasaje se cumplirá para todos los sistemas de transporte masivo, que hayan sido cofinanciados en más de un 50% con recursos del presupuesto nacional o regional.

Teniendo en cuenta ese argumento, las entidades territoriales podrán considerar un cargo a su presupuesto para subsidiar la compensación de la tarifa plena respecto de la diferencial.

La otra situación que debe ser tenida en cuenta es que la ley no autoriza la revisión de los contratos vigentes en el transporte masivo, ni la realización de ajuste alguno a su estructura financiera del mismo. Es decir, que la reducción impactaría directamente a los operadores.

La tarifa diferencial, sí es aprobada antes del 20 de junio, podría entrar en vigencia en un periodo menor a tres meses, tras una reglamentación que tendría que adelantar el Ministerio de Transporte.

Al ser consultado sobre el tema, Fernando Álvarez, gerente de Transmilenio, dijo que no está de acuerdo con la iniciativa, al considerar que "impactará de manera negativa el negocio" que representa el sistema masivo de transporte capitalino.

El modelo económico que maneja esa entidad se da a través de concesiones, lo que implica que no se puede asumir el valor extra por parte de la misma empresa. Transmilenio S.A es una sociedad pública por acciones, que por ley se rige por las mismas normas de las empresas industriales y comerciales del Estado.

"El tema de los subsidios es un tema que merece, por sus implicaciones de carácter financiero, muchas reflexiones. Por supuesto, los objetivos son loables y positivos pero es importante establecer aspectos como las fuentes de financiación de los mismos, la forma de aplicarlos, cómo se escogen y constatan operativamente los beneficiarios, entre otros", explicó.

La tarifa diferencial implica una modificación financiera de la concesión y de los contratos, que por supuesto genera unas dificultades de carácter jurídico y financiero, según lo establecido por la gerencia de Transmilenio.

De otro lado, un cálculo general de lo que tiene la entidad representa que la cantidad de población estudiantil que utiliza el Transmilenio al año está constituida en un costo cercano a los 95.000 millones de pesos. Eso quiere decir que el Plan de Desarrollo de Bogotá debería incluir una partida por cada año, con un valor de más de 47.000 millones de pesos para asumir el subsidio del pasaje sólo de los estudiantes.

Según los datos y estadísticas con las cuales cuenta esa entidad no hay forma de garantizar la estabilidad del sistema de tarifa diferencial a futuro. Por lo menos en el caso de Bogotá, hace dos semanas fue aprobado en el Conejo Distrital el Plan de Desarrollo y en ninguno de sus despachos fiscales se contempló un subsidio de transporte, lo que se convierte en la primera complicación para la consecución el proyecto.

La financiación de las obras de Transmilenio en Bogotá depende de un convenio realizado entre la Nación y el Distrito, los cuales ingresan y son ejecutados por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU). Un 70% de los dineros son de la Nación y 30% restantes son del Distrito.

El total de recursos que fueron invertidos en la fase I de Transmilenio es de 997.300 millones de pesos, mientras en la fase II se adjudicaron 2,96 billones. Esto cumple con la otra condición clave para que se pueda ejecutar el proyecto de tarifa diferencial.

Aún con las complicaciones que se puedan venir para el proyecto, este advierte que tanto el Gobierno Nacional, como las entidades territoriales y las empresas prestadoras del servicio de transporte considerarán la posibilidad de subsidiar la diferencia de la tarifa que se establezca para los usuarios que no están incluidos dentro de la población beneficiaria. Es decir, que se tendría que ampliar el campo de acción de la misma iniciativa.

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