Los cheques ‘chimbos’ de Yidis

<p>Varias declaraciones en poder de la Fiscalía tienen en el ojo del huracán a la ex congresista Yidis Medina por la entrega, al parecer irregular, de varios cheques a un empresario que le prestó $350 millones en agosto de 2006.</p>

Parecen equivocarse quienes pensaron que los líos judiciales de la controvertida ex parlamentaria Yidis Medina Padilla habían terminado con la condena que le impuso la Corte Suprema de Justicia por haber recibido prebendas del Gobierno para aprobar la reelección presidencial. De hecho, parece que apenas fueran a empezar. Declaraciones en poder de la Fiscalía la comprometen no sólo en un caso de secuestro ocurrido en Barrancabermeja, sino en la presunta estafa a un empresario santandereano que le prestó $350 millones. Es decir, pasó de acusadora a acusada.

La primera semana de agosto de 2006, Yidis Medina se contactó con el empresario Julio Eloy Herrera con el fin de que le prestara $350 millones. Según le comentó Medina a Herrera, el dinero era supuestamente para ‘pisar’ un contrato de concesión vial que le iba a dar el Gobierno en Santander. Organismos de seguridad han podido establecer que Medina siempre vendía la misma historia para conseguir préstamos: que era una consentida del Presidente, decía, y que los contratos estaban amarrados. Por esa razón Herrera le dio el dinero.

Dicho monto fue respaldado por un pagaré, suscrito el 4 de agosto de ese año. Entre quienes aparecían como deudores estaban Yidis Medina, su prima Marghori Mejía Padilla, su asesor César Guzmán, y el polémico notario 67 de Bogotá Camilo O’Meara, salpicado en el escándalo de la yidispolítica porque, según la ex congresista, le compró la notaría al también detenido ex representante Teodolindo Avendaño. El pagaré estipulaba que el vencimiento de la obligación era el 4 de septiembre de 2007.

Paralelamente a esta negociación, Yidis Medina contactó al abogado Antonio Calvo en Santa Marta para proponerle también un negocio: que le entregara $200 millones a cambio de garantizarle varios contratos con la Clínica Primero de Mayo de Barrancabermeja que, según decía Yidis, era de ella. Calvo le entregó dos cheques por ese valor, pero al parecer uno de ellos


estaba alterado. Dichos cheques estaban firmados por la señora Lourdes del Socorro Amaya, suegra del abogado Calvo. Entonces empezaron los problemas.

Según obra en un expediente de la Fiscalía, conocido por El Espectador, Yidis Medina le entregó esos dos cheques por valor de $200 millones al empresario Herrera como parte de pago de su deuda. Según relató Herrera, esos cheques los recibió de buena fe y le fueron entregados personalmente por Medina en Barrancabermeja. Cuando fue a cobrarlos a un banco en Santa Marta, se encontró con una sorpresa: los cheques estaban con orden de no pago porque Lourdes Amaya advirtió al banco que éstos se le habían extraviado.

Pero no es todo. Julio Eloy Herrera le contó a la Fiscalía que una funcionaria del banco le comunicó a la señora Lourdes Amaya, titular de la cuenta, y que ella le dijo que no podía cobrar los cheques porque éstos eran “producto de una negociación con Yidis Medina y que ella les había incumplido”. Herrera, de acuerdo con su declaración, le contestó a Amaya que no podía esperar más tiempo por ese dinero. Según Herrera, Amaya no extravió los cheques, sino que se los entregó a Yidis Medina y como ésta le incumplió el pacto que tenían (contratos para su yerno), simuló que se le habían perdido para que no le pagaran al empresario ese dinero.

Julio Eloy Herrera también le contó a la justicia que Yidis Medina le entregó esos cheques de Amaya como parte de pago en presencia de Olegario Galeano Ariza, un conocido suyo. Finalmente, añadió que “un yerno de la señora Lourdes (Amaya) que se llama Antonio Calvo es el intermediario entre Yidis Medina y la señora Lourdes y trabaja en la Contraloría de Barrancabermeja. Eso me lo dijo Álex Guzmán, quien es conocido mío y hermano de César Guzmán (asesor de Yidis Medina)”.

Entre tanto, Lourdes Amaya parece tener otra versión de los hechos: denunció en la Fiscalía que los cheques que intentó cobrar Herrera se le habían perdido, que ambos estaban firmados en blanco, que uno de éstos fue alterado, que no entiende por qué dichos cheques terminaron en poder de Yidis Medina, aunque reconoció que conoció a la ex congresista por intermedio de su yerno Antonio Calvo, quien le solicitó un préstamo para finiquitar un negocio con Yidis Medina. Finalmente, Amaya aseguró que Medina “cogió esos cheques” sin que ella se diera cuenta.

En conclusión, las versiones encontradas de Herrera y Amaya tienen una protagonista en común: Yidis Medina. Herrera enfrenta hoy un serio proceso por fraude procesal debido a la denuncia que instauró Lourdes Amaya por la supuesta pérdida de los cheques. Herrera asegura que Yidis Medina aún le debe el dinero y que no entiende cómo terminó vinculado a un expediente sabiendo que la persona que le entregó los cuestionados cheques fue Medina en persona.

La ex parlamentaria fue citada por la Fiscalía el pasado 7 de abril para que rindiera su versión sobre estos hechos. Para entonces ya el escándalo de la yidispolítica estaba al rojo vivo y finalmente ella se entregó a la Fiscalía una semana después, luego de que la Corte Suprema le dictara medida de aseguramiento. La Fiscalía seccional de Santa Marta aún requiere sus explicaciones sobre este enredado asunto.

Guerra de comunicados

9 de junio de 2008

Presidente Álvaro Uribe emite comunicado en el que asegura que no le pidió a ningún congresista que votara el acto legislativo, así como tampoco ha orientado contratos para favorecer a personas y entidades. Pide a los investigadores que analicen los antecedentes penales de Yidis Medina.

10 de junio de 2008

Uribe denuncia que Yidis llamó a miembros de su familia a decirles que le dijeran al Presidente que necesitaba hablar con él,


porque iba a pasar algo muy grave. Al ser informado, el mandatario pidió que no se le volviera a pasar al teléfono.

10 de junio de 2008

El mandatario reitera ante el país que Medina llamó a su hijo Tomás insistentemente, a pedirle que necesitaba hablar con él. Uribe le dijo a su hijo que no pasara más al teléfono y que no admitiera chantajes, porque el Gobierno no tenía nada que esconder.

10 de junio de 2008

Yidis emite un comunicado en que asegura que no conoce a Tomás y que jamás ha hablado con ningún miembro de la familia de Uribe, y asegura que sí se le pidió votar favorablemente el acto legislativo.

11 de junio de 2008

Yidis le pide a Uribe que sea más explicito en cuanto a las circunstancias en las que supuestamente se produjeron las llamadas a su hijo Tomas.

12 de junio de 2008

El presidente exhibe las páginas de la empresa telefónica celular en las que aparecen los registros de dos llamadas al teléfono de su hijo, realizadas el 24 de julio de 2007, una a las 3:00 de la tarde y la otra a las 3:07. Uribe asegura que las marcaciones se habían realizado desde el mismo número que Medina había dejado en repetidas ocasiones a las secretarias del despacho presidencial, Beatriz Delgado y Fabiola Acosta, para que sus llamadas fueran respondidas únicamente por el Presidente. De acuerdo con el mandatario, el número telefónico fue registrado en el computador de las secretarias del Presidente, en el que se acostumbra a guardar todas las llamadas que entran al despacho.

12 de junio de 2008

Yidis asegura que desconoce el número desde el cuál supuestamente se hicieron las llamadas y pide a la empresa de telefonía celular que corrobore a quién pertenece dicha línea. Asegura que desde la Casa de Nariño se está fraguando su traslado a otro sitio de reclusión.

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