Renunció el viceministro de Justicia, Guillermo Francisco Reyes

En su reemplazo ingresaría Benjamín Higuita, secretario general del Partido Conservador.

En carta al presidente Uribe, el viceministro dice que los síntomas negativos del pasado en la falta de liderazgo de proyectos en beneficio de una justicia transparente, eficaz, cercana al ciudadano han desaparecido.

El viceministro Guillermo Francisco Reyes renunció a su cargo y en mensaje al presidente Álvaro Uribe dijo que como resultado de su gestión logró que el Congreso aprobara “un conjunto de reformas que permitirán que nuestra justicia avance por el camino de la transparencia, la eficacia, el respeto ciudadano y la confianza pública, dentro del postulado de una seguridad democrática”.

En diálogo con Elespectador.com, el saliente viceministro dijo que su renuncia la tenía lista desde el 25 de junio, día en que renunció Carlos Holguín Sardi a la cartera del Interior. Tras su salida del Viceministerio, Reyes dijo que seguirá trabajando en pro de las cárceles del país y dejó en claro que su objetivo no es reemplazar al general Eduardo Morales como director del Inpec.  

Elespectador.com conoció que el ex congresista, ex concejal, ex cónsul en Cuba, ex precandidato a la Alcaldía de Medellín y actual secretario general del Partido Conservador, Benjamín Higuita Rivera, asumiría como reemplazo.

Higuita es abogado con especialización en Derecho Penal, Criminología y Administración Pública, y con experiencia en el sector financiero y bancario. Los rumores hablan de que Higuita Rivera podría llegar al Viceministerio de Justicia, teniendo en cuenta el conocimiento que tiene del tema carcelario y en materia de paz, como quiera que fue integrante de la comisión facilitadora con el Eln. Sin embargo, tampoco se puede descartar el Viceministerio del Interior, ya que cuenta con amplio recorrido en el campo legislativo.

El texto del mensaje del señor Reyes al presidente Uribe es el siguiente:

Excelentísimo Señor
Álvaro URIBE VELEZ
Presidente
REPUBLICA DE COLOMBIA
E. S. D.


Excelentísimo Señor Presidente:

Con los sentimientos de la más alta admiración, estimación y afecto, me dirijo a usted, con el fin de poner a su consideración la renuncia del cargo que actualmente, y desde el pasado mes de septiembre de 2006 vengo ejerciendo como VICEMINISTRO DE JUSTICIA, con ocasión del cambio de Ministro del Interior y de Justicia.

Señor Presidente,

Sea esta la ocasión para agradecer infinitamente a usted la oportunidad de poder trabajar en su gobierno, bajo sus orientaciones y liderazgo, y defender con altura y patriotismo, como usted nos ha enseñado, las banderas de la justicia, componente fundamental de la seguridad democrática. Ha sido para mí, en mis casi veinte años de vida profesional y laboral, esta la más importante, apasionante y constructiva etapa de mi vida, la cual me ha permitido crecer intelectual y personalmente, sirviendo a mi patria con orgullo, dedicación y lealtad.

Agradezco a usted la responsabilidad y la confianza conferida para liderar, como Viceministro, uno de los sectores más complejos, interesantes y prioritarios de nuestro Estado, del que sólo tengo experiencias maravillosas y resultados visibles en la construcción de un serio y fundamentado norte para nuestra justicia, y en la consolidación de unas relaciones francas, directas y muy cordiales con las Altas Cortes de Justicia, los magistrados y jueces de nuestro país, así como en el posicionamiento de la agenda de justicia en el Congreso de la República en la que siempre tuve el acompañamiento de nuestra bancada de coalición, como de todos los sectores de oposición, demostrándole al país que cuando se trata de la justicia, el interés es superior y las diferencias políticas se dejan de lado.

Creo, con humildad y respeto, señor Presidente, que hoy los síntomas negativos del pasado en la falta de liderazgo de proyectos en beneficio de una justicia transparente, eficaz, cercana al ciudadano y célere, han desaparecido, y si bien hay algunas diferencias respetuosas en la interpretación de las normas con la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, son notorios los signos de confianza, cordialidad y entendimiento con todas las Cortes y autoridades judiciales del país, en los que logramos construir escenarios permanentes de diálogo y discusión sobre temas trascendentales, como viene ocurriendo con la Comisión Interinstitucional de la Rama Judicial, con el Presidente de la Corte Constitucional, con la Sala Plena del Consejo de Estado (a partir de sus orientaciones fijadas en el Encuentro de esta Jurisdicción el pasado año en Armenia) con quienes venimos trabajando semanalmente en la elaboración de una reforma sustancial al actual Código Contencioso Administrativo que permita la introducción de la oralidad y la descongestión, con la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, con las Salas de Casación de la Corte Suprema de Justicia, liderando las reformas legales que permiten la introducción de la oralidad y la descongestión de los despachos judiciales en ésta área, con el Fiscal General de la Nación planteando importantísimas reformas anunciadas y promovidas por usted en los temas de lucha por la seguridad y la convivencia ciudadana (la ley de pequeñas causas y de convivencia), el principio de oportunidad para el terrorismo y el narcotráfico y los beneficios de colaboración.

Señor Presidente,

Sea la ocasión para relevar las importantes reformas que se lideraron desde mi despacho, enmarcadas por las políticas de gobierno, en materia de la ley estatutaria de justicia, de la reforma al estatuto de contratación administrativa, de la oralidad para los procesos laborales, del sistema de infancia y adolescencia, de la oralidad en los procesos disciplinarios, de las reformas al código penal y de procedimiento penal, que dejan, a la espera de su complemento con los proyectos que avanzan favorablemente en el Congreso, un conjunto de reformas que permitirán que nuestra justicia avance por el camino de la transparencia, la eficacia, el respeto ciudadano y la confianza pública, dentro del postulado de una seguridad democrática fundada en la justicia.

Y no puedo dejar de mencionar la apertura que el sector justicia tuvo en estos últimos meses en el plano internacional, con la suscripción de sendos tratados y acuerdos de cooperación judicial, próximos a ser radicados en el Congreso, con varios países europeos como Suiza, Italia, Polonia, Países Bajos y Rusia, y en el avance de negociaciones internacionales en materia de tratados de extradición, repatriación de condenados y asistencia legal mutua. Además de la importante presencia en nuestro territorio de altas personalidades judiciales de países como Suiza, Italia, Perú, Panamá, y en los próximos días, de la Federación de Rusia.

Debo destacar igualmente, el liderazgo del Ministerio en su sector justicia, de los procesos de liberación de un alto número de guerrilleros de las Farc, en desarrollo de sus instrucciones y del objetivo de abrir canales de diálogo con los insurgentes, de la extradición de quizá el mayor número de nacionales y extranjeros requeridos por otros Estados, particularmente el proceso de los 15 jefes de las autodefensas donde el trabajo articulado con otros sectores del gobierno fue vital, la repatriación de cientos de ciudadanos colombianos condenados en cárceles de Ecuador, Panamá, Perú, Costa Rica, España, entre otros, las que dejaron inmensas enseñanzas y satisfacciones.

Finalmente, y quizá uno de los temas más relevantes durante este paso por el Viceministerio, que reconozco y agradeceré siempre a usted, fue el haber podido liderar la implementación de numerosos programas en desarrollo de la ley de justicia y paz que usted con tanta firmeza y dedicación ha consolidado en nuestra patria. En especial, aquél que nació después de un consejo extraordinario en Catam el 2 de noviembre pasado, a favor de las víctimas de los grupos armados al margen de la ley, que permitió después de intensas jornadas de trabajo y de unas históricas consultas sociales, la culminación en la elaboración del Programa de Reparación Administrativa a las Víctimas, cuyos resultados pasarán a la historia de la humanidad.

Señor Presidente,

Abundan las satisfacciones y alegrías, pero es mayor el sentimiento infinito de gratitud hacia usted, al haber podido participar, como hasta ahora lo he hecho, en la construcción de un nuevo país, al sembrar una esperanza que ha dejado de ser fáctico para convertirse en una realidad como lo es la paz y la reconciliación. Sepa usted que siempre podrá contar con mi lealtad, mi reconocimiento, mi gratitud y mi trabajo donde quiera que pueda contribuir en su proyecto que es el de todos los colombianos de bien: “La Seguridad Democrática”.

Con sentimientos de la más alta consideración, afecto y gratitud, me suscribo de usted,

Guillermo Francisco Reyes González
Viceministro de Justicia

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