Señales de segunda reelección

<p>Para César Gaviria, director del Partido Liberal, el Presidente debería ser claro y salir a decir sí o no. Analistas creen que la aventura de buscar la continuidad de Uribe cambia con la orden de captura a su primo Mario.</p>

La Casa de Nariño guarda silencio. El Partido de la U dice que sigue adelante con su convocatoria a un referendo para que sea el pueblo el que decida. Los otros partidos de la coalición uribista aguardan cautelosos a la espera de un guiño y la oposición ve en todas partes claras señales de que todo lo que está sucediendo conduce a la búsqueda de una segunda reelección para el presidente Álvaro Uribe.

Los rumores crecieron tras la reunión del Primer Mandatario con los miembros de su bancada en el Congreso –el domingo pasado– para buscar un acuerdo en torno a la reforma política, presentada como fórmula para salvar de la debacle al Legislativo frente al escándalo de la parapolítica. Pero las cosas fueron más allá y se propuso crear una comisión de notables que se encargaría de formular un ajuste constitucional –quitándole poderes a la Corte Suprema– y buscar también la manera de rotar a los senadores de la Comisión Primera del Senado para garantizar el tránsito de la reforma.

Esas propuestas alborotaron el avispero político, hasta el punto de que el ex presidente César Gaviria, director del Partido Liberal, expresó su temor, en el sentido de que se quiere dejar todo “cuadrado” para una segunda reelección. “Nos gustaría que el presidente Uribe se pronunciara al respecto, pero como no lo hace, no podemos nosotros discutir en abstracto, es decir, sobre una reforma cuyo contenido no conocemos”, dijo Gaviria.

El liberalismo tiene las alarmas encendidas y para su vocero en la Cámara de Representantes, Germán Olano, pareciera que el Gobierno y los partidos uribistas estuvieran jugando a “hagámonos pasito”. “Todos los caminos conducen a Roma. Aquí no estamos hablando sólo de actos legislativos de reformas políticas. Lo que ha pasado en los últimos días son indicios enormes de que quieren otra reelección: las iniciativas para restarle fuerza a la justicia, el entrometerse en la independencia de la Rama Judicial y en las decisiones del Legislativo y la posibilidad de ajustar a los integrantes de la Comisión Primera de Senado”, explicó Olano.

Por lo lados del Polo Democrático, el senador Jaime Dussán ve también en el trasteo de los congresistas la intención de asegurarse los votos a futuro. “Lo hacen sencillamente para salvar la segunda reelección, porque saben que a la hora de la convocatoria a un referendo, en esa comisión está la clave”. Pero no sólo en esa movida se ven los fantasmas de la reelección. Dussán cree que el ceder en el punto del umbral –dejando un 3% en lugar de un 5%, como estaba planteado inicialmente–, busca atraer a los partidos minoritarios. “Les están dando contentillo para que en el segundo semestre voten lo que el Presidente necesita: el articulito para la reelección”, puntualizó.

En la actual situación, con 31 congresistas capturados en la parapolítica –la mayoría de la coalición de Gobierno–, los analistas no le auguran mucho futuro a la aventura de una segunda reelección. “El desgaste ya es notorio, así las encuestas se empeñen en mostrar que el presidente Uribe mantiene una popularidad del 84%”, señaló Armando Novoa, del Centro de Estudios Constitucionales, Plural.

Y es claro también que el escenario político cambiará con la decisión de la Fiscalía de dictarle orden de captura a su primo, el ex senador Mario Uribe. El columnista de El Espectador Ramiro Bejarano consideró que esa medida “afecta gravísimamente al Presidente, porque abre las puertas para que se revise todo su pasado político. Y tendrá que salir a dar explicaciones”. Para Carlos Gaviria, presidente del Polo, ahora más que nunca se buscará la reelección “para garantizar su inmunidad”, lo que, según el ex ministro Rafael Pardo, sería “el Guiness récord del cinismo”.

Las dudas persisten. El presidente Uribe ni asegura ni desmiente. A veces lanza señales en el sentido de no querer la continuidad, como ayer, cuando dijo que “ojalá en Colombia nos curáramos del afán de estar a toda hora tocando la Constitución”. Pero a veces deja también la puerta abierta, como cuando habló de la “hecatombe”. Y muchos, en el Gobierno y en la oposición, creen que con la orden de captura de Mario Uribe, llegó esa hecatombe.

En cifras

84% es el índice de aprobación que tiene el presidente Uribe, según la firma encuestadora mexicana Consulta Mitofsky.

7’397.853 votos obtuvo el Primer Mandatario para su reelección en los comicios presidenciales de mayo de 2006. La cifra representa más de un 62% del total de votos depositados.

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