No le jalan a ‘tribunales’ médicos de Valencia Cossio contra drogadictos

En los próximos días será la discusión del proyecto que prohíbe el porte y consumo de la dosis mínima.

A la polémica sobre los ‘tribunales' médicos que servirán para que sean sancionados con máxima pena "el envío a centro de rehabilitación", se sumó ahora el Congreso de la República.

Según la ponencia radicada del proyecto que busca prohibir el porte y consumo de sustancias psicoactivas, los miembros de la bancada de Gobierno no están de acuerdo con una posible penalización de los consumidores.

Quien abrió el debate en el Legislativo fue el representante de La U, Nicolás Uribe, tras advertir que la idea es prohibir más no penalizar a quienes están en condiciones de drogadicción.

Uribe asegura que ese asunto "constituye una prioridad sanitaria para el país, representa un alto riesgo para la salud individual y también para la seguridad pública y el medio ambiente".

"Queda muy claro que el proyecto no busca meter a la cárcel a quienes consuman sustancias psicoactivas. Todo lo contrario. Lo que busca es acompañar a quienes sufren estados de alteración derivados del consumo de estupefacientes, con medidas de protección que conserven su dignidad y su vida, al mismo tiempo que se protege a la comunidad", afirmó el Representante.

Con esto Uribe dejó claro que avala que se prohíba el consumo, pero no que se penalice al mismo ciudadano.

"Eliminamos del proyecto de Acto Legislativo lo concerniente a los tribunales médicos, y consideramos que la Constitución Política debe limitarse a establecer la prohibición del porte y consumo de estupefacientes para que la Ley sea la encargada de establecer las consecuencias de vulnerar esta prohibición", explicó Uribe.

"Cuando un país como Colombia que ha padecido uno de los peores delitos y que ha combatido a las organizaciones criminales, no puede ser incoherente permitiendo que se consuma", recalcó.

A juicio del jefe de la cartera política, al permitir que se consuma dentro del país, se podría interpretar en la opinión pública mundial que lo que se quiere es "permitir también la producción".