Lula propone reunión con Obama para tratar tema de ayuda militar a Colombia

Unasur estudia posible cumbre en Buenos Aires para analizar el tema que incomoda a Correa y Chávez.

Los presidentes de Brasil y Ecuador, Luis Inácio Lula da Silva y Rafael Correa, propusieron celebrar una cumbre extraordinaria de la Unasur en Buenos Aires para tratar de la presencia de militares extranjeros en la región y especialmente del acuerdo en negociación para el presunto uso de bases colombianas por parte de Estados Unidos.

El presidente de Brasil, Luis Lula Da Silva, indicó por su parte que la reunión de ministros del 24 de agosto en Quito es "muy importante" y en ella deben participar los representantes de Colombia, pero subrayó la importancia de tratar el tema en el más alto nivel.

Señaló la necesidad de tratar la posibilidad de que la Unasur invite al gobierno de Estados Unidos "a una discusión profunda sobre su relación con Suramérica".

El presidente de Bolivia, Evo Morales, mostró su preocupación por la presencia de militares extranjeros en la región y apuntó que es "obligación" de Unasur "salvar al pueblo colombiano de los militares norteamericanos"

Fernando Lugo, presidente de Paraguay, apoyó la necesidad de la reunión presidencial en la que, pidió, que no se siente a ningún gobernante en el banquillo de los acusados, en alusión a Uribe

La vicecanciller colombiana, Clemencia Forero, que representa a su país en la III Cumbre Ordinaria presidencial de la Unasur, precisó que la negociación que lleva a cabo Colombia con Estados Unidos sólo establece un acceso limitado de militares estadounidenses, para ayudar en la lucha contra el narcotráfico.

"No ha habido ni habrá bases militares extranjeras en Colombia, ni las hemos pedido ni los EE.UU. piensan instalarlas. Las bases siguen siendo colombianas, enteramente bajo jurisdicción y soberanía colombiana", afirmó la diplomática.

Forero explicó que, con los acuerdos, con los estadounidenses "se implementaría un acceso limitado para realizar acciones coordinadas contra el narcotráfico y el terrorismo".

Esas acciones, comentó, serían "mutuamente acordadas, acatando el derecho internacional, con respeto a la soberanía de los estados, sin afectar a terceros" países y en correspondencia a las convenciones multilaterales.

Forero también se refirió a una propuesta de Bolivia, presentada anoche en la reunión de los cancilleres de Unasur, en la que se rechazaba la posibilidad de la presencia de militares extranjeros en bases castrenses de la región.

"Colombia no pudo aceptar la propuesta de Bolivia en los términos en que estaba concebida" , señaló Forero, que añadió que a su Gobierno tampoco le parece que "desde Unasur se busque excluir, en forma selectiva, la cooperación que (...) puedan brindar estados democráticos a países de la región, con objetivos legítimos en los cuales todos estamos comprometidos".

La vicecanciller colombiana se mostró de acuerdo con la reunión de cancilleres y el consejo de Defensa de Unasur, convocada para el 24 de agosto en Quito, donde se analizará la situación.

La propuesta de Correa

Correa, que el lunes inauguró una cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en Quito, dijo que el asunto se tratará en la reunión de cancilleres y del Consejo de Defensa Suramericano, prevista para el próximo 24 de agosto también en la capital ecuatoriana, pero apuntó que "si las cosas se vuelven muy graves", se convocará "a una reunión extraordinaria de presidentes".

En la reunión, en la que Ecuador ha asumido la presidencia pro temporal del grupo, no se ha logrado consenso para que en la declaración final se mencione el acuerdo colombo-estadounidense para el uso de las bases en Colombia, que ha desatado la alarma en países como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua.

Hoy mismo, al inaugurarse la cumbre en Quito, el presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió que la presencia militar estadounidense en bases colombianas "puede generar una guerra en Suramérica" y afirmó que su país se está preparando.

"Nos tienen en la mira" , alertó Chávez, quien se quejó de que este asunto no vaya a aparecer en el documento final.

El presidente ecuatoriano planteó la posibilidad de que la capital de Argentina sea la sede de esa reunión extraordinaria, lo cual fue aceptado por la presidenta de ese país, Cristina Fernández.

La presidenta argentina consideró que se está creando un "estado de beligerancia inédito e inaceptable" , y consideró necesario que el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, que no participa en la reunión de Quito, asista a esa reunión extraordinaria, en caso de convocarse.

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