“Terrorismo y crimen organizado requieren nuestra atención”: EE.UU.

Hillary Clinton, secretaria de Estado de EE.UU. dijo que el acuerdo militar con Colombia les permitirá hacerle frente a éstos con más certeza.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó que el acuerdo de colaboración militar pactado con Colombia respeta la soberanía de este último país y “no afecta” a otras naciones de la región.

En una comparecencia con el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, con quien mantuvo una reunión, Clinton pidió a la comunidad internacional que, en vez de criticar el acuerdo bilateral entre los dos países, colabore en la lucha antinarcóticos.

El acuerdo, que ha provocado duras críticas de otros países sobre la presencia militar de EE.UU. en la región, fue sellado el viernes pasado en Washington, pero agencias gubernamentales de ambas naciones tendrán que revisarlo antes de que sea firmado.

Coincidiendo con la reunión entre Bermúdez y Clinton, el Departamento de Estado facilitó este martes información adicional sobre este acuerdo, que permitirá a Estados Unidos tener acceso a tres bases militares colombianas, las localizadas en Palanquero, Apiay y Malambo, con objeto de mejorar la lucha contra el narcotráfico en la costa del Pacífico.

Además, El acuerdo también dará acceso a Estados Unidos, previo mutuo consentimiento de Colombia, a otras dos bases navales y dos del Ejército controladas por el Gobierno colombiano. Clinton insistió este martes en que el llamado Acuerdo en Materia de Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad “no establece la creación de bases estadounidenses en Colombia”.

“Sí establece el acceso de Estados Unidos a las bases colombianas pero dirigidas, controladas, administradas y con el control de seguridad en manos de Colombia”, dijo. “Todas las actividades estadounidenses conducidas en o desde estas bases tendrán lugar solo con el previo consentimiento expreso del Gobierno colombiano”.

Clinton dejó claro también que este acuerdo no provocará un aumento “significativo ni permanente” de la presencia de militares estadounidenses en Colombia, que está regido y limitado por un estatuto del Congreso emitido en 2004. Insistió, además, en que el acuerdo bilateral “no afecta” a otros países. “Se trata de un acuerdo de cooperación bilateral entre Estados Unidos y Colombia, relacionado con cuestiones de seguridad que incumbe a Colombia”.

“Nuestro continente se enfrenta a varios desafíos crecientes, desde la crisis económica a los problemas climáticos, pasando por las preocupaciones de salud publica, como el virus H1N1, el tráfico de narcóticos, el terrorismo y el crimen organizado. Todos estos temas requieren nuestra atención y colaboración” , señaló Clinton
En su intervención, Bermúdez se congratuló por la relación “cercana” que mantienen Colombia y EE.UU., y deseó que esta situación “continúe en el futuro, por el bien de ambos”.

“En Estados Unidos hemos encontrado un socio que nos ayuda con su cooperación, con su ayuda efectiva” en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. “Queremos parar el narcotráfico, y eso solo ocurre mediante la cooperación. Sabemos que Estados Unidos nos ayudará a lograr este objetivo, porque es algo que nos va a beneficiar no solo a los dos países, sino a todo el continente, y por extensión a todo el planeta” , dijo el canciller colombiano.

Previamente, el subsecretario de Defensa de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, Frank Mora, reiteró que “no va a haber ninguna invasión” hacia países vecinos desde las bases colombianas que usarán fuerzas estadounidenses en el marco de un acuerdo militar bilateral.

“No va a haber ninguna invasión. Eso es una desinformación que forma parte del 'antiyanquismo' que no tiene ninguna vigencia hoy”, subrayó Mora desde Washington a La FM. Según Mora, “el papel de Estados Unidos en Colombia no va a cambiar con este acuerdo”, puesto que se trata de “institucionalizar muchas cosas que ya están ocurriendo”.

Las negociaciones de este acuerdo entre Colombia y EE.UU., que contempla el uso de hasta siete bases colombianas por parte de militares estadounidenses para actividades antinarcóticos y de lucha contra el terrorismo, quedaron cerradas el pasado viernes en Washington y ahora solo falta que ambos gobiernos lo firmen. “Cuando los países vecinos (de Colombia) vean detalles del acuerdo, verán que esto no quiere contribuir a ninguna tensión en la región”, indicó.

Además, aclaró que el convenio no implica “cambiar Manta por otra base en Colombia”, en referencia a la salida de EE.UU. de esa base ecuatoriana desde donde realizó operaciones antinarcóticos en los últimos diez años. “Ya Manta se desocupó casi. Todo salió y ha ido a otros lugares. No ha llegado a Colombia lo que estaba en Manta”, explicó el subsecretario de Defensa estadounidense.